IBIZA | L. F. A.
El delegado en Ibiza de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API), Ramon Arnau, cifra en un 36 o un 37 por ciento el descenso en la venta de pisos en la isla en lo que llevamos de año. «La falta de crédito que conceden bancos y cajas sigue siendo el problema básico, porque sí que viene gente interesada en comprar pero no consiguen financiación aunque sean funcionarios con todas las garantías», explica Arnau.
Los precios también han experimentado un descenso, de entre un 8 y un 10 por ciento y el delegado de los API no descarta que sigan bajando hasta un 15 por ciento en los próximos meses. «Mucho más no van a bajar porque en la isla no hay mucho suelo disponible y eso encarece mucho el precio de la construcción», explica el empresario.
Arnau cree que todavía faltan unos dos años para que «las cosas vuelvan a su lugar», aunque matiza que no se alcanzarán los niveles de los años del boom.
Coincide con el presidente de la Asociación de Constructores en que es prácticamente imposible vender sobre plano y, al mismo tiempo, «el banco no avala al promotor si no garantiza un alto porcentaje de venta previo a la construcción del edificio».
Los meses de mayor actividad de venta «suelen ser los del final de la temporada, en octubre o noviembre», pero Arnau se teme que este invierno no se mantenga la pauta y que «apenas se venda ni una habitación», ironiza.