Baleares pierde anualmente 33 millones de metros cúbicos de agua potable, debido a las fugas que se producen en las tuberías, lo que equivale a cinco veces la capacidad del embalse de Gorg Blau, según informó hoy el conseller de Medio Ambiente, Miquel Ángel Grimalt, quien destacó que, en total y, con datos de 2006, se pierde un 23 por ciento de los 140 millones de metros cúbicos que reciben las islas.
Ante esta situación, Grimalt anunció en una rueda de prensa que su departamento destinará 2,5 millones de euros para firmar convenios con los Consells Insulares, con el fin de convocar anualmente subvenciones dirigidas a los municipios para que pongan en marcha medidas que detecten y reduzcan las pérdidas en las redes de agua potable del archipiélago.
A través de esta partida económica, la Conselleria de Medio Ambiente financiará hasta el 50 por ciento de los proyectos de reparación de fugas de agua y hasta el 75 por ciento de los estudios de diagnosis y control. Grimalt explicó que se considera una pérdida la diferencia entre el agua extraída de los diferentes puntos de suministro y el agua finalmente facturada.
Por otro lado, destacó que las citadas subvenciones priorizarán aquellos proyectos que fijen mecanismos de control, principalmente contadores intercalados que puedan establecer comparativas del volumen del agua que pasa; válvulas que permitan dividir la red en sectores y disponibilidad de telemática para tratar los datos obtenidos.
De este modo, Grimalt subrayó que a partir de estos mecanismos de control, se podrá realizar un diagnóstico de la situación de la red y, por tanto, se podrá conocer "qué pérdidas se registran y dónde se producen", así como evaluar las actuaciones y obras necesarias para evitar las fugas.
Según los datos disponibles por la Conselleria, se producen pérdidas superiores al 50 por ciento del agua extraída para el suministro en parte de los municipios mallorquines de Ariany, Campanet, Esporles, Felanitx, Mancor de la Vall, Muro y Sóller y en los ibicencos de Sant Josep de sa Talaia y Santa Eulària del Ríu. Mientras, en Menorca y Formentera no se registran pérdidas superiores al 50 por ciento.
Por otro lado, se detectan pérdidas inferiores al 10 por ciento en parte de las localidades de Felanitx, Manacor, Petra, Puigpunyent, Sant Llorenç, Santanyí, Sencelles, Sant Antoni de Portmany, Santa Eulària del Ríu, Formentera, Alaior, Ciutadella y es Migjorn Gran.
Finalmente, el conseller de Medio Ambiente resaltó que el control de las pérdidas es una medida "absolutamente fundamental" para el ahorro del agua en una región mediterránea como Baleares y para la "gestión sostenible de nuestros recursos hídricos".