IBIZA | J. LL. F.
La alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, expresó ayer su confianza en que «se siga buscando financiación» para ejecutar el proyecto de reforma del primer cinturón de ronda de Vila, que ha de ser transformado en una avenida urbana. El Consell ha admitido que no ha logrado fondos del Gobierno central para acometer esta infraestructura, cuya primera y más urgente fase está valorada en 9 millones de euros.
Lurdes Costa afirmó: «Espero que el Consell Insular continúe trabajando para buscar fondos y, además, los buscaremos conjuntamente».
«Somos el hermano pobre»
«Está claro que es una obra muy costosa y que es difícil conseguir dinero, pero lo intentaremos hacer por fases», afimó la alcaldesa, quien, al ser preguntada sobre la posibilidad de que lo pague otra Administración que no sea el Ministerio, respondió: «Desde luego, que lo pague el Ayuntamiento es muy difícil, porque con todo lo que tenemos que hacer es imposible que podamos asumir un coste tan importante como este». Incluso sería «muy difícil» que el Ayuntamiento pueda asumir la primera fase del proyecto, que irá desde la rotonda de ses Figueretes a la de Can Misses. «Los ayuntamientos somos el hermano pobre de las Administraciones», lamentó Costa.
En cuanto al posible peligro que la persistencia de la vía rápida pueda suponer para el colegio prefabricado que se está levantando junto a los Multicines, Lurdes Costa negó que haya tal peligro, «pues son aulas para niños de tres años, que van acompañados por sus padres, y se ha de pasar por la pasarela peatonal», aunque admitió que muchos ciudadanos cruzan de forma ilegal e irresponsable sobre la calzada.
El Ayuntamiento, con la intención de ir desacelerando el tráfico de esta vía rápida, espera el permiso del Consell Insular para instalar otros dos semáforos en el primer cinturón de ronda, después del ya instalado a la altura de ses Feixes des Prat de Vila. El segundo estará cerca del colegio Juan XXIII y el tercero, a la altura de los Multicines, coincidiendo con la ubicación de los aparcamientos disuasorios creados por el Ayuntamiento.
Lurdes Costa señaló que todos ellos entrarán en funcionamiento tan pronto como se emitan los informes favorables del Consell, puesto que, en principio, una vía rápida no admite este tipo de señales.