IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
La Oficina delegada de Extranjería de Ibiza, cuya apertura prevista para el mes de julio fue anunciada en abril por la entonces ministra de Administraciones Públicas, Elena Espinosa, se encuentra ya operativa, según informaron a este diario fuentes del Ministerio de Presidencia, que indicaron que funciona desde «hace unos días» aunque no pudieron aportar una fecha concreta.
Estas nuevas dependencias, que resuelven ocho años después una reivindicación de los colectivos de inmigrantes, se han situado de forma provisional en la Casa del Mar (paseo Joan Carles I) en un espacio cedido por la Tesorería de la Seguridad Social.
En este mismo edificio está ubicada la dirección insular de la Administración del Estado.
La Oficina delegada de Extranjería ocupa un espacio de unos 44 metros cuadrados y, según las citadas fuentes, está totalmente equipada del material y los medios técnicos necesarios para llevar a cabo los diversos trámites.
En principio, está previsto que en estas dependencias trabajen un total de siete personas, si bien hasta el momento se han incorporado cinco. «La plantilla está formada por siete personas y actualmente están trabajando cinco; supongo que próximamente se incorporarán las otras dos», señalaron las mismas fuentes.
La delegada de la Administración del Estado en las Pitiusas, Sofía Hernanz, confirmó que la oficina estaba ya abierta al público pero eludió aportar más información porque estaba a la espera de presentarla a las distintas instituciones y colectivos de inmigrantes de la isla, así como de convocar un acto oficial junto al delegado del Gobierno, Ramón Socias. Del mismo modo, desde la Plataforma por la Convivencia también rechazaron hacer comentario alguno sobre la apertura de la oficina hasta que se inaugure, pues así se habían comprometido con la dirección insular.
Una reivindicación antigua
Desde el año 2001, los distintos colectivos de inmigrantes de Ibiza han pedido en reiteradas ocasiones la necesidad de contar con una oficina delegada en la isla, debido fundamentalmente al volumen de personas extranjeras que aquí residen y que, actualmente, supone aproximadamente el 24 por ciento de la población.
El pasado año, la Plataforma por la Convivencia se dirigió incluso al Defensor del Pueblo y elevó una queja por el trato «arbitrario» y en ocasiones «prepotente» que, a su juicio, recibían los inmigrantes en sus trámites ante la Administración.
El escrito, firmado por 16 asociaciones y entidades, denunciaba la actitud de los empleados públicos, la falta de formación de los funcionarios, los escasos medios con los que trabajaban y la situación de indefensión que todo esto provocaba en los inmigrantes.
La queja se extendía a la dirección insular del Estado –donde se habían llegado a rechazar expedientes para darles registro de entrada–, a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía –donde aseguraban que se daban informaciones erróneas y discrepantes con las ofrecidas en la dirección insular– y al Registro Civil.
Más de un año después de la presentación del escrito, la Plataforma por la Convivencia anunció que el Defensor del Pueblo les había dado «la razón en todo» y esperaban que de este modo pudieran terminar las prácticas «abusivas».
El pasado mes de abril, Salgado se comprometió a abrir una Oficina delegada de Extranjería «modesta en sus instalaciones aunque bien dotada» para poder «atender a todos los usuarios». La ministra explicó entonces que en las dependencias podrían hacerse todos los trámites de Extranjería que se llevan a cabo en cualquier oficina similar de España.
Entonces, los colectivos de inmigrantes aplaudieron la noticia y aseguraron que estarían atentos para comprobar si siguen funcionando mal los aspectos denunciados.
Dos oficinas en Balears
Con la apertura de la Oficina delegada de Extranjería en Ibiza ya existen dos dependencias de este tipo en el archipiélago balear. Al parecer, habitualmente sólo se abren oficinas en las capitales de las provincias, si bien en el caso de Ibiza se solicitó la creación de una atendiendo al importante volumen de población extranjera que hay en la isla.