FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
La UTE Giref, compuesta por Herbusa, Cespa, FCC y Urbaser, que gestiona el Plan de Residuos de las Pitiusas (incluye el vertedero de Ibiza, la planta de transferencia de es Cap de Barbaria, en Formentera, y el transporte de los residuos entre las islas), interpuso a finales del pasado mes de julio un recurso contencioso administrativo contra el Consell de Formentera en el que reclama a esta institución el pago de 2.305.471 euros.
El motivo es el impago de 2.030.255 euros por el canon del vertedero, el transporte de los residuos a Ibiza y la inversión que llevó a cabo por la puesta en marcha de la nueva planta de es Cap, en septiembre de 2006. A esta cifra se le suman 275.216 euros en concepto de intereses de demora.
El nuevo sistema de tratamiento de residuos implantado a través del Plan de Residuos Urbanos de Ibiza y Formentera suponía para Formentera asumir un coste anual de un millón de euros por la gestión de la nueva planta y el transporte de las basuras no revalorizables. Esa cifra ha sido motivo de polémica desde 2006 ya que el entonces Ayuntamiento de la isla entendía que debía ser cubierta a través de una línea de ayudas al transporte de residuos del Ministerio de Medio Ambiente. Esa subvención se concreta actualmente en unos 400.000 euros anuales que recibe la conselleria balear de Medio Ambiente, que posteriormente abona a la UTE.
El Govern podría asumir la deuda
El conseller de Economía de Formentera, Bartomeu Escandell, aseguró que el Govern está estudiando asumir íntegramente la deuda y establecer un plan para cubrir el citado canon de transferencia y transporte. El conseller recordó que el acuerdo alcanzado con el Govern se basa en que «la doble insularidad en materia de residuos no puede suponer un sobrecoste para los ciudadanos de Formentera».
El recurso contencioso administrativo presentado por Giref se basa en siete reclamaciones previas realizadas entre enero de 2007 y abril de 2009. En la reclamación formulada en junio de 2008, la UTE añadió un escrito en el que anunciaba la suspensión del servicio para el 24 de septiembre de 2008, en caso de que no se satisficiera la deuda.
Suspender el servicio
Un día antes, Giref presentó un escrito ante el anterior Consell de Ibiza y Formentera, «como Administración contratante», en el que comunicaba la suspensión del servicio de transferencia de residuos ante la falta de pago. El Consell contestó entonces en el sentido de que la UTE no podía proceder a suspender el servicio.
Al mismo tiempo, el Consell de Ibiza recordó al Consell de Formentera «la obligación que le corresponde de abonar las deudas de referencia», incrementadas con los intereses correspondientes.