IBIZA | EUROPA PRESS
El grupo municipal del PP de Vila exigió ayer explicaciones a la alcaldesa del municipio, Lurdes Costa, sobre el retraso de dos años que acumula la apertura de la nueva estación de autobuses de Vila de sa Colomina. Para los populares esta demora y las excusas que utiliza el equipo de gobierno están «totalmente injustificadas», por lo que reclaman que se depuren responsabilidades.
La portavoz del PP de Vila, Virtudes Marí, recordó que la fecha para la entrega de la estación de autobuses finalizó el pasado 31 de diciembre de 2007, y que, desde entonces, «todo han sido excusas por parte del equipo de Lurdes Costa, sin que los ciudadanos de Ibiza sepan realmente por qué aún no pueden disfrutar las comodidades y beneficios de las nuevas instalaciones de la estación de autobuses».
Para Marí, «la falta de claridad y de explicaciones convincentes son una constante en el equipo del PSOE-ExC, y podríamos entender que los ciudadanos se sintieran engañados y decepcionados ante las reiteradas excusas de Lurdes Costa y su equipo». La portavoz de la oposición abundó en que «esto es una muestra más de la incompetencia y la nefasta gestión que el PSOE-ExC está llevando en el Ayuntamiento», a lo que agregó que los residentes del municipio se merecen «un mayor respeto y seriedad por parte de los dirigentes socialistas».
Por su parte, Virtudes Marí mostró su preocupación por los retrasos de otras instalaciones dependientes de la estación de autobuses como son las nuevas dependencias de la Policía Local de Ibiza. El retén de la Policía Local de Ibiza se debe ubicar en una de las torres. Marí consideró «muy deficientes» las gestiones de Costa y su antecesor, Xico Tarrés, quienes, según dijo, aseguraron en su momento que el traslado de la Policía Local a unas nuevas dependencias era una de sus prioridades. Para los concejales del Partido Popular, las prioridades se demuestran «con hechos y no con palabras». El PP denuncia que las instalaciones actuales de la Policía Local son «una autentica vergüenza para este municipio», ya que «se encuentran en un estado deplorable, son instalaciones envejecidas, sin accesos para personas discapacitadas». «Son unas instalaciones que no se merecen los contribuyentes ni la Policía porque no están a la altura de la ciudad que todos deseamos», concluyó Marí.