FORMENTERA | C. C.
Desde los primeros minutos del pleno del Consell de Formentera se mascaba la tensión. Aunque el momento clave llegó cuando nadie se lo esperaba, con el final de la intervención del conseller del PP, Francisco Ferrer, que defendía la postura de su partido sobre la ordenanza relacionada con las bolsas reciclables en los comercios.
Ferrer señaló que su partido estaba a favor de la implantación pero criticó el pago de la bolsa y las elevadas sanciones recogidas en la ordenanza. Tras las explicaciones de la consellera Silvia Tur, pidió la palabra por alusiones y dirigiéndose a ella, mirándola a los ojos, dijo: «Ya hablaremos más adelante».
Esa intervención fue cortada por el presidente del Consell, Jaume Ferrer, que elevando el tono de voz se dirigió a Francisco Ferrer para llamarle la atención: «Quiero que conste en acta que cada vez vienen en tono amenazador, con ´ya veremos´, ´ya hablaremos´, ´ya nos encontraremos´, le pido señor Ferrer que respete esta sala de plenos ya que una cosa es el debate y otra el tono amenazante».
Tras una pausa de cinco minutos tocaba abordar «las mociones de control» que el PP había presentado. El presidente pidió al secretario de la institución que interpretara cómo se debía tratar esas mociones ya que hasta la fecha no se había planteado esta fórmula. El técnico dijo que entendía, tras consultar con juristas, que debían ser abordadas como preguntas. El portavoz del PP, Juanma Costa, anunció entonces que impugnaría la sesión plenaria al entender que tenían derecho a debatir esas mociones y no a una simple respuesta, aunque no incluyeran propuestas de resolución.