IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La presidenta del PP en Balears, Rosa Estaràs, destacó ayer en Ibiza en la inauguración de las jornadas parlamentarias que los populares celebran entre ayer y hoy en un hotel de Talamanca que existe «una intencionalidad de causar daño» a su partido en la investigación de los casos de corrupción, como el ´caso Palma Arena´ o el ´caso Scala´, que afectan a esta formación política: «Yo quiero combatir la corrupción, no utilizarla contra nadie. Que todo el peso de la ley recaiga sobre quien no haya hecho lo que toca, pero no podemos utilizarla para atacar a todo un partido porque, de lo contrario, el Estado de Derecho estaría fallando».
La también eurodiputada aseguró ayer, con una sonrisa en la boca, que el debate sobre la designación de los candidatos que encabezarán los carteles del PP en las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2011 se hará «cuando toque». «Y ahora no toca», dijo la número uno del PP en Balears, quien hace unos meses aseguró en Ibiza en un acto del partido al que asistió la portavoz del partido en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría, que Miquel Jerez, presidente insular, iba a ser el próximo presidente del Consell, lo que causó mucha sorpresa entre los afiliados y simpatizantes del PP presentes.
Sobre la corrupción, la presidente del PP balear insistió una vez más en que su formación política «ha obrado de forma absolutamente inmisericorde». «No han hecho igual otros partidos», recriminó, para añadir acto seguido que el ´caso Palma Arena´ está «subjudice», por lo que hay que dejar que «la Justicia haga su trabajo y no hacer juicios paralelos». Precisamente, Estaràs aseguró que los políticos deben ejercer de políticos y no de jueces o fiscales.
Sobre este mismo asunto, aseguró que ha pedido a sus compañeros diputados en el Parlament balear y el Congreso de los Diputados que pidan comparecencias y explicaciones de por qué algunos miembros de su partido recibieron hace unas semanas «un trato vejatorio e inhumano», en referencia a las detenciones del concejal de Palma Rafael Durán y el ex director general de Deportes Pepote Ballester, entre otros. «No querría que fuera el eje del debate, pero sí debe serlo el de la igualdad de los españoles y de las garantías de un Estado de Derecho que debe funcionar para todos igual», insistió.
«Gravísima crisis económica»
Por otra parte, Estaràs aseguró que su partido seguirá planteando en este nuevo curso político «una oposición constructiva» para hacer frente al principal problema que afecta a los ciudadanos: «La gravísima crisis económica». El saldo que arrastra la caída de la economía es «histórico», según Estaràs, que recalcó que «se están dando unas cifras que nunca se habían visto».
A modo de ejemplo, Estaràs señaló que en agosto de 1999 había casi 19.000 parados en Balears, 28.300 en el mismo mes de 2006 y ahora, sólo tres años después, 66.796. «Es un dato inédito en la historia de la economía de las islas», dijo, al tiempo que arrojó otro dato significativo: «El cierre de 2.000 empresas cada año», al tiempo que arremetió contra el Gobierno central y el Govern balear por «su incompetencia» a la hora de buscar soluciones para remediar la situación. Otra de sus críticas versó sobre el anunció de la subida de impuestos «sin concretar». «La crisis no se puede resolver con medias verdades o globos sondas. No hay ningún plan económico, lo que genera desconfianza», destacó.