PALMA | F. ARMENDÁRIZ/ M. MANSO
Fernando Areal Montesinos, cuñado del ex president del Govern Jaume Matas y gerente del Partido Popular de Balears entre 2003 y 2008, negó ante el juez que investiga el caso Palma Arena que dicha fuerza política haya hecho nunca un pago en dinero negro. Areal tildó de «totalmente falsa» la versión de otro de los imputados en el sumario, el publicista Miguel Romero, de que el PP le pidió que le facturara en negro unos 72.000 euros de gastos de las elecciones autonómicas de mayo del 2007.
Areal, defendido por Rafael Perera, se mostró muy tranquilo ayer durante su paso por el juzgado de instrucción 3 de Palma. El hermano de Maite Areal, esposa de Matas, prestó declaración durante más de tres horas ante el instructor José Castro, el fiscal anticorrupción Pedro Horrach.
«Jaume Matas, presidente regional del PP, me propuso en 2003 como gerente de dicho partido, pero no por mi parentesco con él, sino por mis méritos personales: soy licenciado en Ciencias Políticas y había asumido cargos de responsabilidad en Alcalia, Bancaja y Banco de Valencia», explicó el imputado. Areal no fue acusado explícitamente de ningún tipo de delito, pero en su comparencia se le explicó que el Código Penal castiga la financiación ilegal de los partidos y los pagos de gastos electorales al margen de las cuentas oficiales de los partidos.
«No sabía que eso fuera delito, pero insisto en que yo no he cometido dicho delito», rechazó el ex responsable de las finanzas del PP insular. Areal fue muy rotundo al negar que su partido manejase dinero opaco fiscalmente, hiciera pagos con esos fondos negros y se excediera de los límites que la Ley establece para los gastos de las campañas electorales y que son fiscalizados por distintas instancias.
Fernando Areal explicó a los presentes las formas legales de financiación de los partidos: Cuotas de la militancia, subvenciones oficiales y donativos no anónimos de simpatizantes. «Las donaciones anónimas están prohibidas –apostilló– desde hace unos dos años, pero antes también las donaciones anónimas tenían que estar contabilizadas y por eso en un partido no puede haber ni un solo euro en negro».
Respecto a la elección de la agencia Nimbus para llevar en exclusiva la campaña electoral del 2007, el ex gerente del PP reconoció que él lo decidió «porque ya había colaborado en campañas anteriores con el partido y había demostrado su probada eficacia». Areal se metió en un berenjenal cuando quiso exculpar a su cuñado Matas de las relaciones con Nimbus, cuya presunta contabilidad en negro es una de las principales fuentes de prueba.