IBIZA | JOSÉ MANUEL PIÑA
Reside en Ibiza desde hace «la tira» de años y la isla forma también parte de su paisaje literario habitual. Sus libros nacen aquí y desde aquí vuelan a todo el mundo en un escenario de aventuras, amor, venganza, acción y todo un compendio de pasiones humanas motivadas a veces por la tragedia. Hijo de español y de francesa, Francisco Javier Álvarez Citron eligió para escribir las iniciales de su nombre en francés y un apócope de sus dos apellidos. Ha escrito hasta ahora tres novelas y su pasión por crear nuevas historias le ha llevado a olvidarse de antiguas pasiones y profesiones como la moda.
—¿El escritor nace o se hace? Lo digo porque empezó a escribir relativamente tarde...
—El escritor se hace. Leyendo mucho y permaneciendo atento a cualquier información venga de donde venga. En cada esquina de Ibiza, si te fijas bien y sin prejuicios, puedes descubrir cantidades enormes de temas para escribir una novela.
—¿Ibiza es realmente un zoo, tal como sugiere el título de su última novela?
—Al principio era un zoo simpático. Ahora empieza a ser un zoo desmadrado. Donde antes había magia ahora hay mediocridad, pero, pese a todo, no conseguirán que los auténticos artistas dejen de amar e inspirarse en esta tierra milenaria.
—¿Y usted es un artista?
—Me considero un artista de la vida, de la filosofía del ´vive y deja vivir´. De hecho, todos tenemos una parte artística en el interior. Lo importante es sacarla a la superficie.
—¿Y qué tal anda de ventas el ´Ibiza blues´?
—En Ibiza muy bien. Salió a la venta el Día del Libro y la trayectoria comercial es muy positiva. Para sorpresa mía, en junio, viajé a Nueva York y descubrí que tanto este título como los dos anteriores forman parte del fondo blbliográfico del Instituto Cervantes de Nueva York y que la acogida allí superaba todas mis expectativas. Fue una gratísima sorpresa.
—¿Figurar ahí supone la consagración para un escritor?
—Es un peldaño más de la escalera que conduce a la cima. Donde menos te lo esperas suena la flauta.
—¿Cuál es su ambición como escritor?
—Cualquier escritor tiene como ambición llegar al máximo posible de lectores, lo que no implica que tengas que ser obligatoriamente rico y famoso.
—¿Y se puede vivir de la literatura?
—A un primer nivel, definitivamente no. A un nivel algo superior, puede vivirse con muchas estrecheces y en casos absolutamente excepcionales conseguirás nadar en la opulencia. No es mi intención. Con la calidad de vida que tenemos aquí... Yo vivo en Santa Gertrudis, lo que ya es un lujo. ¿Y si resulta que, como dice el anuncio de un coche, la auténtica fortuna es el espacio?
—¿Y está preparando ya algo nuevo, alguna próxima novela?
—A pesar de estar en pleno mes de agosto sigo juntando palabras con la mente fijada en el próximo mes de abril para sacar una nueva novela en la que, por supuesto, no faltará esta maravillosa isla de Ibiza.
—¿Y qué aporta usted a la literatura?
—No soy tan pretencioso como para decir que aporto algo definitivo a la literatura con mayúsculas. Para la literatura de entretenimiento, espero que mis lectores pasen un rato agradable para evadirse de los problemas cotidianos.