IBIZA | XICU LLUY
Empezó la fiesta. Primera noche en Dalt Vila y memorable recital del trío de Joachim Kühn, que mezcló con la sabiduría de los genios el free jazz con los sonidos telúricos de la cultura gnaua del sur de Marruecos. Un maravilloso concierto al que asistieron unos quinientos, tal vez seiscientos, privilegiados aficionados. KB Connection, grupo invitado del Instituto de la Juventud (Injuve), precedió a la arrolladora formación del pianista germano. Antes de que sonase la música, el presentador del evento, José Miguel López, conductor del programa ´Discópolis´, anunció que tanto la audición del día como las de hoy y mañana, que tendrán lugar en el baluarte de Santa Llúcia, serán retransmitidas en directo por Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE). Así que aquellas personas que no puedan acercarse hasta es Polvorí no necesariamente se perderán las actuaciones. Una buena, muy buena, noticia.
Tras el preámbulo de la cata de vinos de El Hotel de Pachá, un exitazo que todo el mundo alaba, el Ibiza Jazz arrancó a lo grande, a toda pastilla. El otro baluarte que acoge el festival, el de Sant Pere, se abarrotó gracias a ese reclamo infalible que se llama Kühn. A modo de soniquete, tanto al principio como en los intermedios, a la organización —Ayuntamiento e Injuve— se le ha ocurrido la idea de endilgar a cada rato la sintonía oficial, ´Ibiza´, basada en la canción popular ´De jo et vas despediguent´. El autor del tema, el pianista gallego Abe Rábade, tenía más razón que un santo al decir que su sexteto ad hoc, participante anoche en la segunda de las veladas, no iba a tocarlo en directo para evitar aburrir a la concurrencia. Es una melodía preciosa, agradable, pero, de seguir así, terminaremos por odiarla. Cosas de la cabezonería de algunos.
Pablo Añón (saxo), Ernesto Larcher (contrabajo), Diego Lipnizky (guitarra), Miguel Gonzálvez (batería) y Marcos Salcines (piano y teclados) cumplieron decorosamente su papel de teloneros. Sus composiciones propias (´De tres en tres´, ´Mister Carter´, ´Puede que sí, puede que no´, ´Va y viene´ y ´Aire fresco´, entre otras) resultaron demasiado ortodoxas, planas, frías, sin chispa, pero se agradeció su técnica depurada y su seriedad. No conectaron, y valga la redundancia, con el público, aunque al menos caldearon un poco el ambiente. Destacó un Marcos Salcines que habrá que tener en cuenta para el futuro.
Y llegó lo más deseado de la jornada. Joachim Kühn (piano y también saxo), Majid Bekkas (laúd, gembri, voz) y Ramón López (batería) —un tipo simpático, bromista y locuaz que fue miembro de la Orquesta Nacional de Jazz de Francia desde 1997 hasta 2000— arrasaron. Pasaron por allí como un ciclón. Sencillamente. Dejaron boquiabiertos a los espectadores con su fusión, logradísima, de free jazz y músicas de los gnauas, los marroquíes de raza negra, una cultura ancestral promocionada ahora por este trío extraordinario capaz de clavarnos en la silla durante dos horas mágicas. De duende.
Cambiando el guión, nos obsequiaron con cuatro títulos —´Youmala´, ´Kalimba call´, ´Live experience´ y ´White widow´— del disco ´Kalimba´ (2007) y apenas dos propuestas del último y reciente trabajo, ´Out of the desert´ (2009), en concreto ´Transmitting´ y ´One, two, free´. De propina, cayeron dos temas de otras aventuras artísticas, ´Asmaa´ y ´Full and end´. Todo ello escrito por Kühn y Bekkas. Lo reiteramos: memorable.