IBIZA | R. S.
Juan Carlos Guerrero Bermúdez, el joven andaluz de 23 años de edad que falleció el miércoles sobre las cinco de la madrugada tras precipitarse desde un cuarto piso en el hotel Monterrey de Cala de Bou estaba solo cuando se cayó de la terraza de la habitación 509, según informó ayer la Guardia Civil. El cuerpo de la Policía Judicial del Instituto Armado se ha hecho cargo de la investigación y tendrá que concretar las causas del deceso una vez que reúnan también los datos obtenidos del informe forense, después de que se haya realizado la autopsia del cadáver en el juzgado de Ibiza.
Fuentes cercanas a la investigación explicaron ayer que «no hay nada raro y parece que el fallecido no había consumido drogas, a falta de la confirmación de los informes toxicólogicos», por lo que todos los datos apuntan a un accidente como causa del deceso.
J. C. G. B. trabajaba en el aeropuerto para una empresa de mantenimiento de camiones de bomberos, según la información recogida por este diario. El martes bajó al bar del hotel, situado en la calle Sabadell, sobre las once de la noche. Pidió una cerveza y estuvo hablando media hora por teléfono, según explicaron testigos presenciales. Varios turistas alojados en el hotel vieron como el joven se precipitaba al vacío a las cinco de la mañana y caía sobre el cemento.