IBIZA | REDACCIÓN
Un numeroso contingente de guardias civiles efectuó ayer por la tarde un control en el buque de la compañía Balèaria ´Federico García Lorca´ que hacía escala en Vila procedente de Dénia. Según testigos presenciales, los agentes, que eran «unos 30 o 40», iban acompañados por perros de rastreo y, al parecer, algunos de los guardias civiles participantes en el operativo habían venido de fuera, ha podido saber Diario de Ibiza. En el marco de la operación, se obligó a todo el pasaje a utilizar la misma rampa para abandonar el barco y se ralentizó la salida de los vehículos de la bodega. Los coches que tenían que embarcar con destino a Palma fueron asimismo alejados de la zona. La directora insular de la Administración general del Estado, Sofía Hernanz, aseguró que, no obstante su espectacularidad, se trataba de «un control rutinario».