IBIZA | N. G. G.
Un hombre que el pasado año fue víctima de la banda del Rolex –dos supuestos integrantes del grupo le sustrajeron un reloj valorado en unos 15.000 euros– ha presentado una queja en el Ilustre Colegio de Abogados de Balears (Icaib) contra el letrado que llevó su causa por considerar que no ha defendido sus intereses. Según el denunciante, el abogado, A. T. J., se ha negado a recibirle y comunicarse con él en numerosas ocasiones y no ha querido recurrir la sentencia que absolvió a los dos acusados tras un juicio en el que él y su familia no intervinieron.
Los hechos se remontan a la madrugada del 3 de agosto de 2008. Según la denuncia presentada en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, cuando el hombre, su mujer y su hijo paseaban por la avenida Ignasi Wallis de Vila, se les acercaron dos hombres jóvenes, uno de ellos en un ciclomotor, que les acorralaron. El que iba a pie dio un empujón al hombre y el otro se apeó del vehículo y le arrancó el reloj.
Al día siguiente acudieron a denunciar los hechos y, mediante unas fotografías, reconocieron a uno de los agresores. El 13 de agosto, los telefonearon de nuevo porque se había arrestado a varios miembros de la banda del Rolex y, en las imágenes que les mostraron, reconocieron entre ellos a dos de los atacantes, si bien al principio hubo una confusión con uno de ellos. Asimismo, a finales de mes se hizo una nueva identificación en la sede judicial, según las víctimas.
Una vez que regresaron a Francia, de donde procede la familia, contactaron con su aseguradora para presentarse como acusación particular en la causa y quedaron asignados a un letrado que tiene su despacho en Ibiza.
El pasado 12 de enero se celebró el juicio contra los dos acusados, que fueron absueltos. Sus jefes aseguraron que estaban en Italia cuando ocurrieron los hechos. El denunciante critica que ellos no pudieron asistir a la vista porque les avisaron cuatro días antes por teléfono y que no podían desplazarse desde Francia.
Según un informe del letrado, sus representados –las víctimas– incurrieron en «un grave error de identificación» por lo que no cabía defensa alguna. «En este asunto todo es falso. Es escandalosa esta situación. No es normal lo que ha pasado y queremos que anulen el juicio», critica el denunciante.