IBIZA | L. F. A.
La secretaria de acción sindical de CCOO, Anna María Fussa, convocó ayer a los cinco ayuntamientos de la isla, aunque finalmente sólo asistieron Vila y Sant Josep, a un encuentro con representantes de la Asociación Balear de Socorristas Acuáticos (ABSA) que reclaman un convenio colectivo para el sector. Los dos consistorios participantes se mostraron totalmente favorables a que se dote de un convenio al sector porque, tal y como comentó la concejala de Sant Josep, María Ángeles Mostazo, eso repercutirá «en una mayor calidad del servicio».
Además, ambos consistorios se comprometieron a revisar las bases de contratación del servicio de playas para comprobar si éste se corresponde a las necesidades reales tanto de personal como de material en temporada.
Fussa explicó al final de la reunión, que calificó de «muy positiva», que las instituciones han comprendido que este sector «no puede seguir sin regulación, con mucha gente trabajando en condiciones un tanto precarias y sin percibir el salario que debería cobrar».
Fussa tiene previsto reunirse hoy con el gerente de GSS, la empresa que gestiona prácticamente el 70 por ciento de las playas (Sant Antoni, Vila y Sant Josep) para tratar de que se comprometa a poner en marcha el proceso para crear un convenio para el sector. A la reunión también asistirán representantes de Cruz Roja (que se ocupa de Santa Eulària y Sant Joan), aunque sus socorristas sí cuentan con regulación.
Los socorristas que ejercen la vigilancia en las diferentes playas de la isla son unos 120. La mayor parte se ha movilizado en las últimas semanas para reclamar un convenio colectivo que acabe con los «continuos abusos» que a su entender se están cometiendo contra ellos. ABSA ha instado a las administraciones y a las empresas a que ejerzan «un control exhaustivo para salvar el gremio y regular el sector».