FORMENTERA | C. C.
A las siete de la mañana de ayer el emisario de Formentera no vertía ningún residuo por su desembocadura, situada a 18 metros de profundidad en aguas del Parque Natural de ses Salines a lo largo de Punta Pedrera. Pero a las 11,30 horas empezó a soltar restos sin depurar, con abundante presencia de colillas de cigarrillos y de desechos de productos de higiene femenina.
El Consell de Formentera emitió en la tarde de ayer un comunicado en el que avanzaba que hoy, a partir de las 7,30 horas, la Estación Depuradora de Aguas Residuales funcionará de forma correcta. Al mismo tiempo, la institución insular anunció que ha solicitado a los responsables del Govern balear una reunión, la próxima semana, para solucionar de «forma urgente» los problemas de depuración de la estación.
Los técnicos de Medio Ambiente de Formentera están redactando un informe sobre todas las acciones llevadas a cabo, desde el pasado viernes, cuando fue detectada la fuga. La causa del colapso ha sido detectada en un tamiz que debía ser sustituido, según el comunicado oficial.
El biólogo marino, Manu San Félix, que lleva un seguimiento exhaustivo de la salida del emisario de aguas depuradas de Formentera confirmó ayer que el vertido estaba controlado parcialmente, aunque señaló que el problema no estaba resuelto. Recordó que el emisario está soltando agua en una bahía y que su longitud y profundidad debería de ser el doble de la que tiene.
Desde el pasado viernes la estación depuradora de Formentera ha vertido toneladas de aguas fecales en pleno corazón del Parque Natural de ses Salines. El origen de la fuga está en la falta de capacidad de la instalación para procesar todo el caudal de agua que recibe de la red de alcantarillado. Fuentes de la conselleria de Medio Ambiente del Govern balear, de quien depende la instalación, indicaron que en la última semana la depuradora ha soportado picos de 3.000 metros cúbicos, cuando el pasado año por las mismas fechas eran de poco más de 2.000 metros cúbicos.
Críticas del PP
El PP de Formentera emitió ayer un comunicado en el que avanza que pedirá una explicación en el pleno del Consell sobre el vertido y añade que el vertido, en plena temporada turística, da «una imagen lamentable de la gestión del Parque Natural por parte de la Administración» y considera que las medidas de control han sido insuficientes para evitar el problema.