IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
La consellera insular de Turismo, Pepa Marí, iniciará en septiembre una ronda de conversaciones con las principales patronales y asociaciones empresariales para consensuar juntos los cambios «necesarios», a su juicio, que necesita la Fundación para la Promoción Turística, entre los que destaca una mayor implicación económica de las empresas privadas en la promoción de las islas.
«No se trata de crear un nuevo instrumento sino de mejorar y evolucionar lo que ya había», explica la consellera, que admite que, por el momento, no se han cumplido las previsiones de aportación de capital privado. «Nos gustaría que las empresas se implicasen más», añade. «Lo cierto es que se planteó como fundación privada porque se preveía una mayoría de capital privado pero, a la hora de la verdad, se ha trabajado mayoritariamente con capital público», afirma. Marí admite que este tema es delicado, sobre todo por el momento económico actual, pero espera transmitir al sector «la importancia de que se implique para darle la vuelta a la crisis y trabajar en las oportunidades de futuro, en apostar por la calidad trabajando juntos».
Sin imposiciones
La consellera insiste en que «no se va a imponer nada a nadie» porque se trata de encontrar «una fórmula en la que todos se encuentren cómodos y no con la sensación de estar perdiendo el tiempo, incluidos los ayuntamientos, que también forman parte de la promoción». En este sentido, Marí recuerda que cada empresa gasta un dinero en promoción cada año «que podría ser más efectivo si se sumaran esfuerzos», del mismo modo que este año Ibiza ha contado con una campaña de promoción de más de 1.200.000 euros «gracias a que se han sumado esfuerzos por parte del Consell, del Govern y de Turespaña».
La Fundación necesita un cambio «de manera que no sólo sea un marco de reuniones o de colaboración económica sino un verdadero foro en el que se planeen las estrategias turísticas de futuro de una manera consensuada», explica la consellera, que añade que tiene que convertirse «en lo que debería haber sido desde un principio: un organismo donde haya una verdadera participación público-privada», señala.
Marí asegura que la idea es combinar las aportaciones del Plan de Marketing Turístico elaborado durante el anterior gobierno del PP en el Consell con las contribuciones del Plan de Marketing realizado por el Ibatur para crear un plan de negocio propio «que ponga en marcha acciones e ideas sobre lo que Ibiza realmente necesita y, sobre todo, de manera específica para cada producto: sol y playa, buceo, náutica, gastronomía etc... e incluso fomentar productos nuevos». «Habría que fomentar lo que se llaman clubes de producto», añade.
Para poder reorientar la Fundación será necesario modificar los estatutos. Marí no quiso avanzar cuál será el papel de cada uno de los miembros de la Fundación porque «esa también va a ser una decisión consensuada que habrá que hablar en los próximos días».
Marí recordó que el Consell y representantes de la patronales viajaron a Barcelona y Tenerife para comprobar in situ cómo manejan allí sus diferentes fundaciones. En el primer caso, la mayor parte de la participación es de la Cámara de Comercio, mientras que en el segundo caso se centra en la Federación empresarial hotelera. Marí cree que sería interesante importar, al menos en parte, estos modelos que están funcionando bien. En la actualidad, el trabajo de la Fundación para la Promoción «no es óptimo porque, por una parte, hay un comité técnico y, por otra, un comité ejecutivo con reuniones por separado que, a la hora de la verdad, hablan de lo mismo, con lo que se duplica el trabajo».