IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ
La responsable de un club de alterne de la calle Cervantes de Sant Antoni, Emilia Mora, ha denunciado ante la Guardia Civil las amenazas recibidas de las mujeres que ejercen la prostitución en la calle. «Una me dijo que me iba a quemar el negocio, que me iba a matar y me insultó», explica la denunciante en referencia a una de las prostitutas que frecuentan el centro de Sant Antoni.
Mora lleva trabajando en la prostitución más de 30 años, muchos de ellos al frente de un conocido local del centro de la villa de Portmany. Según ella, tiene toda la documentación en regla y se ve sometida a numerosas inspecciones. Este verano ha detectado la presencia en la calle de un gran número de prostitutas de raza negra, la mayoría de ellas nacidas en Nigeria.
«Son muy agresivas y no sólo ejercen la prostitución sino que también cometen robos violentos», comenta Mora. Esta versión ha sido corroborada por el Ayuntamiento de Sant Antoni. «Esta situación daña nuestra imagen turística pero es muy difícil actuar», explica el concejal de Gobernación, José Ramón Serra, Pilot.
Desde el Consistorio comentan que la Policía Local conoce el problema y que este verano han sido detenidas cuatro mujeres por robos con violencia, cinco por infringir la Ley de Extranjería y se han formulado 25 denuncias derivadas de infracciones respecto de la ordenanza de convivencia municipal. «El Ayuntamiento está en contra de la prostitución en la calle», añade Pilot.
«La mayoría tienen los papeles en regla y se muestran insolventes por lo que no pueden hacer frente a las multas», asegura el concejal. Desde el Ayuntamiento explican que este año han detectado la presencia de menos prostitutas nigerianas respecto de otros años. «Hay entre 13 y 15 pero son muy agresivas», añade Pilot.
El Consistorio tiene constancia de que algunas de estas mujeres han intentado robar a turistas extranjeros, sobre todo cuando están ebrios. «A una mujer la hemos detenido cuatro veces pero no podemos hacer nada si tiene la documentación en regla», concluye el concejal.
Cambio de legislación
La dueña del club de alterne pide un cambio de legislación para atajar el problema de la prostitución callejera. «Un método que utilizan es poner una pulsera a los turistas y mientras tanto aprovechan para robarles la cartera», comenta Mora.
Este problema no se circunscribe sólo a Sant Antoni, ya que este verano se han recogido denuncias derivadas de casos de robos y comportamientos violentos de prostitutas de origen nigeriano que trabajan en la calle en Platja d´en Bossa y en Vila, en la zona de ses Figueretes.
Robos y violencia
Este verano ha habido denuncias por robos y comportamientos violentos cometidos por prostitutas de origen nigeriano en Sant Antoni, en Platja d´en Bossa y en Vila, en la zona de ses Figueretes.