IBIZA | R. S.
La Policía Nacional llevó a cabo ayer sobre las diez de la mañana una redada en un bar de la calle convertida en pasaje peatonal Pere Francés, en el centro de Vila. Varios vehículos y numerosos agentes entraron en el local para solicitar las licencias de actividad y practicaron varios registros en busca de drogas a algunos clientes, aunque no detuvieron a nadie, según informó ayer el dueño del establecimiento. «Todo fue muy normal», explicó el responsable del local, que abre habitualmente a las ocho de la mañana y cierra sobre las dos o las tres de la tarde. «Tenemos licencia de café concierto y ponemos música chill-out, pero no es un after-hours», añadió el propietario.