IBIZA | E. D. / N. G. G.
Un joven de 29 años que trabajaba como mecánico en un catamarán de Trasmapi dedicado a hacer excursiones marítimas fue encontrado muerto en aguas del puerto de Ibiza el miércoles por la noche, sólo unas horas después de que sus compañeros hubieran denunciado su desaparición.
Se trata de Carlos Antón Pérez, un joven natural de Alicante que llevaba apenas tres semanas trabajando en la isla. Así lo indicaron ayer fuentes de Trasmapi, que señalaron que hace ya tres temporadas estuvo también trabajando en Ibiza un par de meses. «Era un marinero», añadieron estas fuentes, que indicaron que era un chico «introvertido y muy buena gente».
El cuerpo sin vida de Carlos Antón fue visto pasadas las 22 horas flotando en la zona del contramuelle del puerto, donde se encuentran los puntos de amarre de los yates de gran eslora y de lujo. Según el 112, inmediatamente se avisó a la Autoridad Portuaria, el 061, la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y las policías Local y Nacional.
Los agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas del instituto armado fueron los encargados de rescatar el cuerpo sin vida y sacarlo del agua por la zona de los muelles de Levante. Desde el 061 señalaron que a su llegada, los facultativos sólo pudieron certificar su muerte. El levantamiento del cadáver se hizo en presencia del titular del Juzgado de Instrucción número 4, Santiago Pinsach, que se encuentra de guardia. Según diversas fuentes, el joven presentaba un golpe en la cabeza.
Se da la circunstancia de que los compañeros de Carlos Antón habían denunciado su desaparición el mismo miércoles. Al parecer, el lunes tuvo día libre y participó en un curso de prevención de riesgos laborales. «Estuvo con algunos compañeros hasta la una de la madrugada. Después se fueron a dormir y ya no supieron nada más de él», comentaron ayer desde Trasmapi.
A las 8,30 de la mañana del martes, hora de entrada al trabajo, Carlos Antón no se presentó y a las 9,30 horas el catamarán zarpó sin él, después de que el capitán comunicara a la empresa su ausencia. Según la gerencia, lo llamaron al teléfono móvil, pero lo tenía apagado; también acudieron a la vivienda donde se alojaba, pero no estaba allí. Puesto que el miércoles tampoco acudió a trabajar, desde la empresa se dirigieron a la Guardia Civil y a la Policía Nacional para presentar sendas denuncias. Al parecer, en el primer puesto les dijeron que no podían interponer denuncia porque no eran familiares y en el segundo les indicaron que debían esperar 48 horas. Sin embargo, esa misma noche el cuerpo sin vida de Carlos Antón apareció flotando en el puerto.
Según sus compañeros, el martes por la mañana acudió a desayunar sobre las 7 horas al bar donde lo hacía siempre, luego la muerte debió de producirse después. No obstante, será la investigación abierta por la Guardia Civil la que deba determinar las causas del suceso. Desde el Instituto Armado informaron incluso de que el marinero había desaparecido tras una caída fortuita en la zona de proa del catamarán donde trabajaba. Sin embargo, desde Trasmapi señalaron que, de haber sido así, ellos mismos le habrían rescatado. En la mañana de ayer estaba previsto realizarle la autopsia al joven, si bien el contenido del informe no ha trascendido aún.