IBIZA | PEP RIBAS
La conselleria de Medio Ambiente del Govern balear anunció ayer que la depuradora de Sant Antoni funcionará en óptimas condiciones en verano del próximo año, una vez concluidas las obras de remodelación que se están realizando en esta instalación. Las mismas fuentes explicaron que los malos olores que ha percibido recientemente el vecindario se deben a que la planta está trabajando «al máximo» rendimiento, debido a la elevada ocupación de Sant Antoni y la bahía durante las fechas puntas del verano.
No obstante, al menos hasta ayer, según los técnicos, no se ha producido ninguna avería significativa en esta planta y su funcionamiento es el que se considera normal en instalaciones de sus mismas características.
El Govern recuerda que la reforma de la depuradora de la bahía de Portmany se está realizando desde el mes de octubre de 2008, en un proyecto que tiene un plazo de ejecución de dieciocho meses. Si se cumple el calendario, estará finalizado en el mes de abril del próximo 2010.
Un tramo de emisario
La inversión asciende a seis millones de euros, la segunda más importantes de las que ha emprendido la conselleria de Medio Ambiente en la isla, después de la reforma de la estación de Platja d´en Bossa, también en ejecución y presupuestada en siete millones de euros.
Las obras de la planta de Sant Antoni conllevan la reposición de un tramo de emisario terrestre de polietileno, de algo más de cuatro kilómetros de longitud, para transportar las aguas depuradas hasta el mar. El viejo emisario estaba ya obsoleto y en los últimos años ha sufrido numerosas averías.
Desde el departamento de Medio Ambiente del Ejecutivo regional recuerdan que la planta de Sant Antoni fue construida en 1992 y que se considera que algunas de sus partes han superado ya su vida útil. Por tanto, se dio preferencia a su proyecto de remodelación, que se está ejecutando.