IBIZA | R. S.
Un reincidente afronta dos años de prisión por robar una cadena de oro y pegar presuntamente a otro hombre el jueves de la semana pasada de madrugada en la zona del West End de Sant Antoni. En la vista oral celebrada ayer por la mañana en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza la representante del Ministerio Público solicitó además para J. R. L. A. una multa de 180 euros (30 días con una cuota de seis euros).
El acusado ha sido detenido en otras ocasiones anteriormente, según reconoció él mismo, por participar en varias peleas y por robar en un edificio. También fue juzgado y condenado tras otro robo en una cabina teléfonica, aunque no llegó a ingresar en prisión ya que no tenía antecedentes. Sin embargo ahora sí los tiene, por lo que si la juez Martina Rodríguez dicta una sentencia condenatoria podría ir a la cárcel.
La víctima, un ciudadano británico que trabaja como relaciones públicas en un bar del West End, explicó como J. R. L. A. le arrancó la cadena de oro que llevaba puesta en el cuello. «Me tiró un plato de comida a la cara y yo sólo le dí un puñetazo para defenderme», explicó con ayuda de un intérprete de inglés, ya que no habla castellano.
Según su versión, el acusado y el grupo que le acompañaba la noche de los hechos, entre ellos su novia y otra pareja de amigos, le propinaron una paliza. La Policía cacheó a los implicados en la trifulca y encontró la cadena sustraída debajo de la rueda de una moto que estaba estacionada en un aparcamiento cercano al lugar de los hechos.
«Paseaba con mi pareja por la calle Antoni Riquer de Sant Antoni cuando un inglés me propinó un puñetazo», explicó por su parte el acusado. «Yo sólo observé como muchas personas corrían detrás de otra y me limité a interceptar a uno de ellos», añadió. Este último fue el que puso la denuncia contra él. «Cuando me levanté del suelo después de que me pegaran ya estaba allí la Policía», añadió el acusado.
En el juicio rápido declaró también un trabajador de un local cercano, que vio como el acusado arrancaba la cadena del cuello de la víctima y que dijo que se sumó a la disputa con la intención de separar a las personas que se estaban pegando.
«Intervinimos cuando recibimos el aviso de que se estaba produciendo una pelea en el West End entre un grupo de españoles y otro de ingleses», explicó uno de los policías locales de Sant Antoni que se personaron para controlar la situación.