FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, compareció ayer junto a seis consellers de su equipo de gobierno para explicar las medidas adoptadas para evitar aglomeraciones y la masificación en el Parque Natural de ses Salines. Dos restaurantes (Big Sur y Tiburón) situados en esta zona protegida han sido presionados para que anticiparan su hora de cierre. A otros dos establecimientos de Migjorn y es Pujols (las Banderas y el Rigattone) les han sido precintados, de forma cautelar, sus equipos de sonido por exceso del volumen de música.
En todos los casos se trata, según precisó Ferrer, de limitar la masificación coincidiendo con la puesta de sol, momento que la mayor parte de los turistas italianos ha convertido en la referencia de sus vacaciones en la isla.
En el caso de los negocios situados en el interior del Parque Natural de ses Salines, la orden de cerrar dos horas antes de lo habitual ha partido de Ibifor, empresa concesionaria de las explotaciones, que ha presionado a los arrendatarios de la zona, el Big Sur y el Tiburón, para que limiten hasta las 20 horas su actividad. Según los afectados, el gerente de Ibifor les llamó por teléfono para advertirles de que en caso de no cumplir con la medida revisarían sus contratos.
El resultado es que desde el pasado viernes estos dos establecimientos cierran a las 20 horas, cuando normalmente lo solían hacer sobre las 22 horas. Los empresarios afectados reconocen que no pueden controlar la afluencia de público y coinciden en manifestar que les gustaría tener menos masificación, lo que les garantizaría mayor calidad, según dicen. Aunque también se ha llegado a citar a un tercer negocio de la zona, el quiosco Levante, su titular negó a este periódico cualquier limitación en este sentido.
Las empresas afectadas por la presión de Ibifor se mostraron, en la tarde de ayer, dispuestas a cualquier tipo de negociación para controlar la afluencia masiva de personas a la zona, que colapsa y crea serios problemas de tráfico y seguridad. También expresaron su confianza en que, durante la mañana de hoy, el problema se resuelva a través del diálogo con la primera institución de la isla.
El presidente del Consell justificó la medida por razones «de orden público y de seguridad» y por haber comprobado la coincidencia de numerosos accidentes de tráfico justo cuando finaliza lo que se ha popularizado entre turistas de origen italiano como el ´aperitivo´, que consiste en poner música electrónica, a todo volumen, mientras se pone el sol.
La circunstancia fue aprovechada por la oposición del Partido Popular para convocar una rueda de prensa en la que su portavoz, Juanma Costa, calificó la medida de «arbitraria e ilegal», al entender que había sido dada directamente por el Consell.
Costa anunció que pedirá explicaciones a la consellera de Medio Ambiente, Silvia Tur, a la que atribuyó la orden de limitación de horario, en la próxima sesión plenaria de la institución.
Jaume Ferrer recordó que han desarrollado medidas y recursos para controlar la afluencia de público en el Parque Natural y para prevenir posibles problemas de seguridad.