IBIZA | MARÍA HERNÁNDEZ
Una playa, dos barras, un escenario y miles de personas con ganas de mucha fiesta. Cala Gració acogió este fin de semana la cuarta edición del festival Sant Bartomeu Dance que fue especialmente multitudinaria en esta ocasión. La gente comenzó a llegar al lugar a partir de las 21 horas y no dejó de hacerlo hasta altas horas de la madrugada.
El ambiente que se vivió durante toda la noche del sábado fue prácticamente idéntico al de cualquier discoteca de la isla e inclusive el acceso al recinto estaba colapsado, mientras que la música, a cargo de varios dj´s, hizo bailar a todo el mundo. En reiteradas ocasiones se producía una exaltación masiva cuando comenzaba a sonar algún tema conocido.
La mayoría de los jóvenes que acudieron a este lugar lo hicieron andando desde Sant Antoni y llevaban a cuestas sus propias bebidas, aunque en el recinto también había dos barras que funcionaron al máximo durante toda la noche. Casi todos los asistentes eran jóvenes extranjeros de vacaciones en Sant Antoni y se vieron sorprendidos por esta espectacular fiesta dance. «No esperaba encontrar una fiesta como esta en un lugar tan bonito, esto en mi país es impensable» aseguró Hellen, una joven sueca que lleva tres días disfrutando de sus vacaciones en la isla junto a sus amigas y que asegura que cuando se enteraron del festival no dudaron en dejar de lado el plan que tenían previsto para esa noche.
Tal y como estaba previsto la música dejó de sonar a las cuatro de la madrugada, pero la gente no se quiso marchar del lugar hasta que amaneció. Los más calurosos no dudaron en darse un chapuzón en las aguas de Cala Gració.