Los portavoces de Herbusa se mostraron ayer «satisfechos» por el resultado del preacuerdo del convenio y «contentos» porque la negociación ha sido «equilibrada» ya que «ambas partes han cedido». Destacan la intervención de los tres alcaldes y valoran que, a pesar de ser de partidos diferentes (PP y PSOE-ExC), hayan acudido juntos, «dando una visión global de la importancia del acuerdo».
La empresa considera que ha cedido, tanto en la duración del convenio (que será de tres años y no de cinco como pretendía Herbusa), como en una mayor flexibilidad a la hora de acceder a los días de asuntos propios. También destacan que el acuerdo incluye una cláusula por la que los trabajadores no deberán devolver el incremento del IPC pactado en el caso de que el año acabe en deflación. La empresa considera que ese dinero se ha dispuesto «a fondo perdido» porque no lo recuperarán en el supuesto de que haya deflación.
El abogado de la empresa, José Ramón Buetas, aseguró al final de la reunión que ambas partes «han cedido un poco en una situación realmente complicada» y remarcó que «la implicación de los alcaldes ha sido fundamental».