IBIZA | R. S.
La juez Margarita Robayna ha decretado el ingreso en prisión sin fianza de Iván P. J., el hombre que atropelló y mató a un turista el sábado en Sant Ferran cuando iba a «gastar una broma», según declaró ayer en el Juzgado de Instrucción número 3 de Ibiza. Aunque este individuo tiene domicilio conocido en Formentera, la Fiscalía solicitó su ingreso en prisión para «evitar que se alteren las fuentes de prueba», es decir, que este barcelonés de 36 años de edad pudiese influir en el testimonio del resto de testigos del suceso.
El sábado por la mañana Álvaro Abadía, un conocido publicista murciano que tenía 37 años de edad y que veraneaba frecuentemente en Formentera, desayunaba con su mujer en la calle, sentado en el restaurante de la Fonda Pepe. Enfrente, en la puerta de la entrada a las habitaciones, conversaban Iván P. J. y varios amigos. Sobre las diez de la mañana un trabajador de la Fonda Pepe comenzó a descargar mercancía.
Este hombre aparcó una furgoneta Seat Terra de color rojo en el medio de la vía, con las puertas abiertas y con las llaves puestas. La calle Mayor, lugar de los hechos, es peatonal. Como el vehículo era viejo el conductor dejó la marcha atrás metida y el freno de mano bajado, según informó ayer la Fiscalía de Ibiza tras estudiar la declaración del trabajador a la Guardia Civil.
«Quería hacer una gracia ya que conozco a los de la Fonda Pepe», declaró ayer sobre las once de la mañana Iván P. J., que arrancó la furgoneta y perdió el control del vehículo. La víctima estaba detrás del detenido, a unos cinco metros de distancia, pero el impacto se produjo de frente. La investigación tendrá que aclarar los destalles del atropello, uno de los puntos más confusos de la investigación.
La mujer de Abadía, que sufrió heridas de carácter leve, vio cómo se aproximaba el vehículo hacia ellos. La furgoneta arrolló al publicista, que quedó atrapado entre el vehículo y la pared. La investigación tendrá que determinar si se produjeron uno o dos atropellos, como explicaron varios testigos presenciales de los hechos.
Horas después Abadía falleció en el hospital de Son Dureta, en Mallorca, donde fue trasladado en helicóptero dada la gravedad de sus heridas.
«Fue muy rápido, me puse muy nervioso», explicó Iván P. J. a la juez. Tras arrollar a la víctima huyó a pie, pero aún le dio tiempo de ver cómo dos jóvenes enfermeras, que estaban sentadas también en la Fonda Pepe, hacían un torniquete en una pierna al fallecido, que sangraba abundamentemente. Estas dos mujeres y varias personas más tendrán que declarar ante la juez en la fase de instrucción de este caso, que posiblemente finalice con la celebración de un juicio en la vía penal, según fuentes judiciales.
Entre los testigos figura la mujer de la vícima, que asistió ayer al mediodía al funeral de su marido en el tanatorio Arco Iris y a su entierro en el cementerio Nuestro Padre de Jesús de Murcia.
La Fiscalía imputa un delito de homicidio a Iván P. J., aunque ahora tendrá que determinar si lo califica como homicidio doloso (con intención), imprudente (accidental) o dolo eventual (el acusado asume lo que puede suceder pero aun así lo hace), según fuentes judiciales. El detenido no tiene antecedentes penales.
Declara que no había bebido
«Soy muy bromista», explicó Iván P. J. en su declaración, y añadió que no había bebido aunque varios testigos explicaron que el detenido y sus amigos podrían estar bajo los efectos del alcohol y de las drogas el día del suceso. «Ya la habéis liado bastante para estar con las cámaras», dijo el arrestado a los medios de comunicación que le esperaban a la puerta del juzgado.
El procesado llevaba trabajando aproximadamente diez años todas las temporadas turísticas en las Pitiusas. Es muy conocido en Formentera y colaboraba con una empresa que organiza excursiones de catamarán desde Ibiza hasta la pitiusa menor, según diversas fuentes.