FORMENTERA | PABLO RIVAS
El pozo de ses Illetes, un antiguo acuífero de agua dulce declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el antiguo Consell Insular de Ibiza y Formentera, se encuentra en la actualidad lleno de basura y desperdicios. Pese al grado de protección que le otorga su categoría de BIC, la situación de abandono de esta estructura no ha cambiado desde hace meses, a pesar de su gran valor arqueológico, según atestiguan varios historiadores.
Los técnicos de Patrimonio del antiguo consell pitiuso lo incluyeron en su lista de BIC catalogándolo como ´pozo árabe´. El estudioso Santi Colomar no sabe «con seguridad a qué época pertenece porque yo no tengo constancia de ninguna referencia en la que aparezca», pero lo que sí tiene claro es que «se trata de un bien muy antiguo». Su colega de profesión Joan Marí Cardona, menciona en su libro de historia ´Formentera´ que el pozo era utilizado por navíos enemigos y piratas para proveerse de agua dulce en la época del despoblamiento de la isla.
Varias administraciones tienen competencias sobre el terreno en el que se encuentra. Al estar en la misma playa, Demarcación de Costas es el organismo que tiene la propiedad del terreno, y por tanto del monumento. Sin embargo, al estar declarado BIC y formar parte del patrimonio de Formentera, el área de Patrimonio de la isla también tiene competencias sobre el pozo.
La vicepresidenta del Consell y responsable del área, Sónia Cardona, asegura que «desde el Consell ya se ha mandado un escrito a Costas diciendo que ahí existe un problema y que hay que solucionarlo». Asimismo, la consellera indica que «intentaremos limpiarlo adecuadamente y no creo que haya ningun problema para realizarlo próximamente. Si el propietario del terreno no hace nada sería el Consell quien tendría que intervenir, pero no creo que lleguemos a esa situación».
Santi Colomar denunciaba ayer que el pozo de ses Illetes no es el único BIC que está amenazado: «También está el Aljub des Poble en la Mola, que se encuentra lleno de plantas y matorrales».
El historiador se pregunta «por qué declarar Bien de Interés Cultural cosas si luego no se protegen y están que se caen y llenas de pintadas, como la casa de ses Salines, un recinto también declarado BIC en su conjunto».