FORMENTERA | PABLO RIVAS
El día de Santa Maria contó en Formentera con una amplia batería de actos preparados para la ocasión. La tradición, la música de siempre y de ahora y la reivindicación política tuvieron la noche del 5 de agosto una ocasión perfecta para unirse en la isla.
Los actos de la tarde comenzaron a las 19,30 horas con el espectáculo preparado por Oriol Canals en el que hubo juegos, cantos, bailes y canciones para los más pequeños de la casa. Una hora más tarde llegaba el turno de la tradición. Las colles de ball de Formentera realizaron la habitual exhibición, que fue muy aplaudida por el público congregado en la plaza de Sant Francesc, con la iglesia de fondo como testigo de que las cosas pueden seguir haciéndose como hace siglos.
Tras el ball, la Comissió de Festes de Santa Maria tenía preparada una sorpresa. Por primera vez en la historia de la isla, la Colla Castellera ses Talaies de Formentera presentaba al público su arte. Pese a que su nombre hacía pensar que estaba formada por gente de la isla, en realidad responde a unión temporal con motivo de las Festes de la Terra entre una colla catalana de Sant Cugat y jóvenes formenterenses, que se han entrenado en la última semana conjuntamente para realizar la exhibición.
Una vez los castellers acabaron su actuación, la música llegó de la mano de Quico el Cèlio, el Noi i el Mut de Ferreries, cuyo folk animó al público mientras la noche avanzaba. Más tarde, se entregaron los premios de la Fotomaratón de Santa Maria y se leyó el pregón a cargo de Marina Mayans y Raquel González. Ni Gent x Formentera, ni PSOE ni PP quedaron sin crítica. Tampoco faltaron las alusiones al asfaltado de caminos y a la ampliación del puerto de Ibiza. Para terminar la noche, Spioks y Punxa hicieron bailar a los formenterenses hasta bien entrada la madrugada.