IBIZA | MARÍA HERNÁNDEZ
La veda para la pesca del raor que se aplica en Ibiza y Formentera desde el año 2000 ha permitido un incremento medio en la talla de dos centímetros, según informó ayer la conselleria regional de Agricultura y Pesca. En el conjunto de Balears, el periodo de protección ha permitido un incremento del tamaño y del peso de un 16 y un 75 por ciento, respectivamente. La veda, que tiene como objetivo la recuperación de la población de raors, se mantiene desde hace tres años hasta el 31 de agosto en Ibiza y Formentera, fecha que a partir de ahora también se fijará en las zonas de pesca de Mallorca y Menorca, que hasta ahora daban por finalizada la prohibición quince días antes.
Según el Govern, los informes llevados a cabo por técnicos de Agricultura y Pesca en los últimos ocho años han determinado que la veda es «muy beneficiosa» para garantizar la capacidad de autorrenovación de esta especie.
En 1996 se inició un estudio de seguimiento de las poblaciones de raors en Balears y en 1999 se propuso el establecimiento de una veda para su pesca durante primavera y verano. De esta manera, la prohibición de pesca se hizo efectiva un año después y abarcaba desde el 1 de abril hasta el 31 de julio.
En 2001, este periodo se amplió hasta el 15 de agosto pero, cinco años más tarde, el Govern decidió, a petición de las instituciones pitiusas, una ampliación de la prohibición de pesca de esta especie hasta el 31 de agosto, sobre todo para respetar el periodo de desove. Esta fecha tope afectará a todo el archipiélago a partir de este verano.
El periodo de cría del raor en Balears se prolonga entre el 15 de mayo y el 1 de septiembre, con el punto álgido a finales de julio.