IBIZA | N. G. G.
El Ministerio Fiscal solicitó ayer un año de prisión para cada uno de los dos hombres juzgados por un delito de atentado a agente de la autoridad después de que supuestamente «torearan» y agredieran a un policía local de Sant Josep en Cala de Bou, según informaron fuentes judiciales.
Los hechos ocurrieron sobre las 4,20 horas del 28 de julio en la calle es Caló de Cala de Bou.
Según relataron entonces fuentes de la Policía Local, un agente que circulaba en un vehículo no oficial observó a un hombre que caminaba por la calzada. Cuando se acercó con su coche, el individuo comenzó a poner posturas de torero, por lo que tuvo que hacer una maniobra para esquivarlo.
Las mismas fuentes señalaron que el agente trató de abrir la puerta para bajar del vehículo, pero que el individuo la empujó y le dio en la cara. A continuación logró apearse, pero el después detenido se abalanzó sobre él, si bien finalmente cayó al suelo mientras retrocedía. En ese momento, llegó el otro arrestado, se dirigió al policía y, según las citadas fuentes, empezó a increparle y a golpearle.
Tras la agresión, el agente pidió refuerzos mientras que los dos hombres se marcharon hacia los apartamentos Arcomar. Los policías se desplazaron hasta allí y, cuando consiguieron convencerles para que bajaran a la calle, los detuvieron.
Las declaraciones
En el juicio, uno de los dos procesados explicó que iba por la calle cantando y haciendo tonterías pero que no recordaba haber «toreado» a nadie. En un momento dado, oyó un frenazo y sintió que le daban un golpe por detrás que le hizo caer.
Por su parte, el otro explicó que oyó a su amigo gritar y que vio a un individuo que salía de un coche y que le golpeaba. Dijo que lo vio uniformado pero que hasta que se acercó hasta él no se identificó como policía. Según su testimonio, intentó separarles y después él y su compañero se marcharon al establecimiento hotelero.
Sin embargo, fuentes conocedoras de las declaraciones señalaron que el policía local, que sufrió contusiones, aseguró que le habían pegado. Al parecer, reconoció primero que golpeó en una ocasión al primer individuo por la actitud que mostraba y porque no le dejaba abrir la puerta del coche, pero señaló que se cayó al suelo de forma accidental al tropezar. A continuación, se le acercó el segundo hombre y le dio un puñetazo en la cara, le empujó contra el coche y le propinó una patada, dijo en el juicio.
No obstante, hubo un testigo que confirmó que no vio que los procesados pegaran al policía.