IBIZA | JOSÉ MANUEL PIÑA
La noche de Sant Salvador, patrón de las gentes del mar, sirvió anoche para dar una lección de mezcla de culturas mediterráneas en un acto que se llevó a cabo en el parque Reina Sofía. Las danzas árabes se fusionaron de forma natural con el ball pagès de las Pitiüses mientras que las canciones más populares de la Formentera de los últimos años se apuntalaron en los arreglos que Manuel Ramón Mas había escrito para la Banda Simfònica Ciutat d´Ibiza. Esta formación, surgida en el seno del Patronato Municipal de Música de Vila, se puso al servicio de la música de la formación formenterense, ofreciendo un colchón sinfónico a unas canciones espontáneas, alegres y melancólicas, divertidas y tristes, según los casos de la banda liderada por Xumeu. Su actuación conjunta y estelar de la noche comenzó con el himno casi religioso de ´Visc a Formentera´ y continuó con la ya popular versión del ´Vi aquí, via allà´ (Obladi, Oblada), uno de los particulares himnos de Aires Formenterencs. El numeroso público había disfrutado antes del ball pagés de las colles de Vila y Sa Bodega, juntas en una ocasión bastante irrepetible, y de las danzas orientales de Zorah Leduc, algo muy exótico e inédito en una velada como la de Sant Salvador en el parque Reina Sofía, popular por su oferta habitualmente muy pitiusa. Carles Fabregat, conductor de la gala, destacó también su multiculturalidad y los bailes latinos y de la comedia musical ´West Side Story´, que ofrecieron los bailarines invitados, entre los que destacó la bailarina Marga Molina y sus coreografías.