IBIZA | JOSÉ MANUEL PIÑA
La música de autores como Häendel, Mozart, Verdi, Puccini, Rossini, Offenbach, Bizet, Gounod y Vives llenará el próximo miércoles el Claustro del Ayuntamiento de Ibiza con la celebración de las Nits d´Òpera. Esta velada lírica, que organiza desde hace diez años la asociación cultural Pro Arte y que dará comienzo a las diez de la noche, destinará su recaudación a la asociación Ibiza y Formentera contra el Cáncer. Su presidente, José Colomar, la presidenta de honor de la asociación, Margarita Kinsberger y el responsable en las Pitiüses de Sa Nostra, Fernando Roig, acompañaron ayer a la concejala Sandra Mayans en la presentación de esta gala, «ya perfectamente consolidada», en palabras de la responsable municipal de Cultura.
«El programa es muy variado y de gran altura ya que además de las arias y los dúos de ópera se ha preparado para el final un fragmento de la zarzuela ´Doña Francisquita´», elogió por su parte Margarita Kinsberger. El tenor chileno Pablo Macias, la soprano mallorquina Lili Pereiro Dueñas, la checa Dagmar Zelenkova y la contralto Vera Pachova componen el elenco de cantantes de la presente edición de las ´Nits d´Òpera´, en la que, por primera vez, los cantantes estarán acompañados por una formación musical, la Salon-Orchestre Frank Loppe, fundada en 1996 por un grupo de músicos pertenecientes a la Orquesta Filarmónica de Augsburgo.
José Colomar agradeció durante la presentación la colaboración de Pro Arte en la lucha contra el cáncer, aunque el año pasado la contribución se quedó en «cero euros». «Los cantantes, que cobran por actuación unos 15.000 euros, han rebajado mucho su cachet, hasta sólo mil euros, al conocer la causa a la que está dedicada la velada y porque les gusta mucho venir a cantar a Ibiza», subrayó, no obstante, el presidente de la asociación. Sa Nostra, por su parte, ha contribuido con seis mil euros a la celebración de la presente edición de las ´Nits d´Òpera´. Aún así, el presupuesto es «muy pequeño» para completar el festival con dos galas más, como se hacía los primeros años, según lamentó Margarita Kinsberger.