IBIZA | V. V. M.
Antes de crearse el Fons Pitiús, este modelo ya existía en Mallorca y Menorca. De hecho, se trata de una peculiaridad española que ahora se está empezando a imitar en otros países. Todo empezó con el Fons Catalá, que se fundó en 1986.
El modelo Fons es un modelo de comunidad autónoma. Está creado como organismo municipalista, de carácter descentralizado. Los ayuntamientos se han unido porque se comprueba que es más efectiva la ayuda coordinada. Destinar pequeñas ayudas de forma inconexa, sin continuidad en el tiempo, disminuye la eficacia y, por tanto, merma también las posibilidades de cumplir los objetivos.
«Este modelo –afirma la coordinadora del Fons Pitiús, Fina Darder– permite realizar acciones de mayor envergadura y permite también que en ellas participen municipios muy pequeños que por sí solos no podrían llevarlo a cabo. Posibilita ahorrar recursos a los ayuntamientos, pues con una estructura única se ahorra personal. Y en definitiva, hay más posibilidades de llegar a lo máximo con los recursos que tenemos».
Esta eficacia derivada del modelo Fons se comprueba in situ. Existe un control de los recursos repartidos, un seguimiento anual de los proyectos. «Procuramos –explica Fina Darder– concentrar en determinadas zonas y países los proyectos para facilitar la labor de seguimiento. Viajamos cada año a algún país para conocer el proceso de las ayudas. Ahora, hace un mes, hemos estado en la India, donde tenemos muchos proyectos desde 2005 y se han visitado todos».
Precisamente esta visita se produjo sólo unos días después de la muerte de Vicente Ferrer, a quien Fina Darder conoció en 2004. «Llegamos en un momento complicado, pero la verdad es que la Fundación tiene una capacidad extraordinaria, con dos mil personas trabajando. Visitamos todos los proyectos y por donde íbamos había un gran sentimiento de pérdida, pero el proyecto va a continuar con la misma eficacia».