IBIZA | N. G. G.
Un joven de 28 años fue juzgado ayer como presunto autor de un delito de abuso sexual por realizar tocamientos a una menor, a quien acarició la espalda y los glúteos mientras ella dormía. Por estos hechos, el acusado, N. E. A., de nacionalidad marroquí, se enfrenta a una condena de un año de prisión.
Los hechos se remontan al pasado 27 de julio. N. E. A. acabó de trabajar sobre las 13 horas y se dirigió a su casa de Santa Eulària, donde llegó alrededor de las 13,30. Al parecer, el procesado y la víctima, que vive con su padre, son vecinos y habitan casas contiguas en el inmueble.
Según la acusación del Ministerio Público, N. E. A. entró en la casa de la chica porque la puerta de su domicilio estaba abierta y se acercó a ella, que estaba durmiendo. Entonces, le acarició la espalda y los glúteos hasta que, según la declaración de la chica, ella se despertó y le dijo varias veces que se marchara. En ese momento, de acuerdo con lo manifestado por la joven, él se tocó la entrepierna y le dijo: «Cómo me voy a ir así», y a continuación salió de la vivienda.
En la vista celebrada en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, la joven explicó que hasta la noche no le contó a su padre lo sucedido. Fue éste quien presentó la denuncia de lo sucedido un día y medio después. Según el padre, que también declaró, no lo comunicó antes porque había esperado a que le aconsejara su jefe sobre qué hacer en esta situación.
La otra versión
Por su parte, el acusado negó en todo momento haber accedido a la vivienda. Declaró que al regresar del trabajo llevaba consigo una caja de fruta que, como hacía habitualmente, dejó en la puerta de la casa de la chica y que a continuación se marchó de allí. Él no supo nada de lo que según la joven había pasado hasta que al día siguiente por la noche el padre de ella se presentó ante él con dos cuchillos preguntándole por lo ocurrido. «¡Cómo voy a entrar en una casa!», exclamó.
Según fuentes judiciales, N. E. A. y la chica habían mantenido algún tipo de relación anterior. En este sentido, a preguntas de la juez y de la fiscal, el procesado explicó que una vez había tocado a la chica en el trasero, pero que lo hizo «con su permiso» y que entonces no sabía que ella tenía 17 años. «Cuando me enteré, la dejé», señaló el joven. El acusado también explicó que el día anterior a los hechos, ella le pidió dinero y él se negó a dárselo.