IBIZA | R. S.
Un hombre declaró ayer en el juzgado de Ibiza después de pegar una paliza a su pareja en Formentera, en el transcurso de la cual le rompió el tímpano de una botefada. En otro caso de violencia sobre la mujer el detenido insultó a su ex esposa y destrozó el mobiliario de su casa, en Portinatx. Cuando se fue le paró la Guardia Civil. Estaba ebrio y no tenía carné de conducir.
El miércoles alrededor de las tres de la tarde T. C., un italiano de 46 años de edad, se presentó en casa de su pareja, en Sant Ferran. Tras una fuerte discusión el detenido le dio una paliza a la mujer, según informó ayer la Fiscalía de Ibiza. Aparte de reventarle el tímpano, T. C. propinó varias bofetadas, patadas y puñetazos en todo el cuerpo a la víctima, una mujer nacida en Madrid hace 35 años. Como resultado de la agresión la mujer tiene un diente roto y una brecha en el labio superior, aparte de varias magulladuras.
Cuando el agresor se fue de la casa la mujer llamó a la Guardia Civil y denunció los hechos. En su declaración de ayer en el juzgado de guardia de Ibiza la víctima explicó al juez José Espinosa, titular del Juzgado de Instrucción número 2, que no es la primera vez que es agredida por este hombre. El Ministerio Fiscal no había terminado de estudiar el caso y estaba a la espera de escuchar la declaración de todos los implicados en este suceso para decidir qué pena solicitar para el arrestado.
Por otra parte, el martes sobre las ocho y media de la tarde M. A. M, un hombre nacido en España, se personó en el apartamento en el que vive su ex esposa, también española, en Portinatx.
Tras una discusión el detenido destrozó parte del mobiliario de la casa y se mostró muy violento con la mujer, a la que insultó aunque no llegó a pegar, según informó ayer la Fiscalía de Ibiza.
La mujer denunció los hechos a la Guardia Civil, ya que después de que su ex pareja abandonase su casa se encontró en un estado de gran ansiedad y miedo, según relató en el juzgado de guardia.
El agresor cogió el coche y cuando salía de Portinatx le paró una patrulla de la Guardia Civil y le sometieron a un control de alcoholemia. El etilómetro marcó un índice positivo de 0,88 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Por si fuera poco, M. A. M. no tenía carné de conducir.
El hombre declaró ayer por la mañana en el Juzgado de Instrucción número 2 de Ibiza y se conformó con las penas solicitadas por la representante del Ministerio Fiscal. Por el delito de malos tratos el arrestado tendrá que efectuar 66 días de trabajos en beneficio de la comunidad y además se le impone la prohibición de tener armas y acercarse a la víctima durante un periodo de dos años.
M. A. M. pagará una multa de 1.620 euros (nueve meses con una cuota diaria de seis euros) y hará otros 33 días de trabajos comunitarios por un delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol.
Además, este individuo, que ha quedado en libertad, pagará otra multa de 2.160 euros (seis euros diarios durante un año) por conducir sin tener carné de conducir, según informó la Fiscalía.