IBIZA | J. LL. F.
La cooperativa Agroeivissa ha convocado para mañana, sábado, a todas las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de la isla para donarles la totalidad del excedente de producción local, «debido a la crisis actual por la que atraviesa el sector», explicó la citada entidad agrícola en una nota remitida a los medios de comunicación.
Responsables de Agroeivissa señalaron que, lejos de reactivarse las ventas, la bajada continúa acentuándose, sobre todo a causa del descenso de ventas en determinados sectores, como los hoteles y las grandes superficies. Además, los precios continúan sin recuperarse y todo ello está provocando una situación «muy preocupante» en el campo, señalaron estas fuentes, que hace pocas semanas ya advirtieron de la necesidad de contar con ayudas oficiales para salir de la fuerte crisis que sufre el sector.
Invitación a las ONG
Agroeivissa ha dirigido una invitación a las principales ONG de la isla, como Cruz Roja, Cáritas, la Asociación de Enfermos de Alzhéimer y otras para que el sábado acudan a las instalaciones de la cooperativa y se lleven todos los excedentes que deseen para evitar que se pierdan.
De este modo, aparte de ayudar a estas organizaciones humanitarias –con alguna de las cuales Agroeivissa ya colabora de forma habitual–, la cooperativa quiere llamar la atención sobre la situación excepcionalmente grave que atraviesa el sector, debido a múltiples factores.
La bajada constante de los precios que se pagan por la fruta y verdura, así como la caída del consumo y la masiva llegada de productos foráneos están dejando en una situación comprometida dicha industria, secularmente afectada por otros problemas y que ahora experimenta la confluencia de un gran número de situaciones adversas.
Esta será la primera vez que se proceda a regalar grandes cantidades de excedentes agrícolas en Ibiza a causa de la crisis que afecta al campo, según destacó la cooperativa ibicenca.
Los productores denuncian márgenes comerciales abusivos que hacen que haya diferencias de entre el 200 y el 400 por ciento entre el precio a que vende el productor y el que paga el consumidor.
Por ello, el colectivo reclama un plan de choque que incluya la implantación de un precio mínimo que garantice los costes de producción y topes máximos en los márgenes comerciales para incentivar el consumo.