IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
En 2008, la temporada terminó el 15 de octubre al menos para la mitad de la planta hotelera. Este año, a la vista del descenso de reservas y de la caída del mercado familiar, el cincuenta por ciento de los establecimientos cerrarán puertas a finales de septiembre o durante los primeros días de octubre.
«El descenso del turismo en la isla será muy pronunciado a partir del martes 15 de septiembre ya que están previstas salidas masivas de turistas entre el jueves 10 de septiembre y el lunes 14 de septiembre», explica el presidente de la Federación empresarial hotelera, Juanjo Riera.
«La finalización de las vacaciones escolares en varios mercados emisores así como el comienzo de las clases en institutos y universidades es uno de los factores que marcarán el final de la temporada junto con las fiestas de cierre de las discotecas y la previsión de descenso de turistas españoles e italianos a partir de la primera quincena de septiembre», añade el portavoz del sector, que admite que la temporada se quedará este año «en cinco meses porque la mayor parte de los hoteles comenzó a trabajar a mitad de mayo o principios de junio».
Un factor importante en el recorte de la temporada ha sido la pérdida de turismo familiar, especialmente el británico, «por su complicada situación económica y la progresiva devaluación de la libra con respecto al euro», añadió el empresario.
Vacaciones escolares
Los turoperadores británicos han asegurado a los hoteleros que no tienen previsto reducir plazas de avión hacia la isla en septiembre pero los empresarios no descartan que tomen esta decisión en el último momento o de cara a octubre por falta de demanda, aunque hay vacaciones escolares en algunos länder alemanes (ente los días 12 y 24 de octubre) y también en el Reino Unido (del 25 al 31 de octubre). Sin embargo, «el turismo familiar británico ya ha fallado en julio, que es cuando más gente trae a la isla, con lo que no se espera que en octubre hagan gasto de vacaciones», admite el hotelero. Este año, la mayor parte de británicos que han venido a la isla «son grupos de amigos o amigas o bien parejas jóvenes», añade.
Los hoteleros consideran que también ha fallado este año el mercado español «que otros años había sido el salvavidas de la temporada al llenar las plazas que dejaban vacantes otros mercados» como el alemán y, en menor medida, el británico.
Los márgenes de beneficio del sector en esta temporada se van a reducir «porque la apertura real de la mayor parte de los hoteles habrá sido de cinco meses y no seis que es lo habitual», añade Riera. La garantía de ocupación para los fijos discontinuos no sufrirá variaciones «porque aunque el hotel esté cerrado este personal continúa contratado». Sin embargo, los sindicatos alertan de las consecuencias del cierre anticipado: los ingresos de estos trabajadores serán inferiores porque, al verse obligados a disfrutar de las vacaciones, no las cobrarán como era lo habitual en temporadas anteriores. El personal eventual es el que más sufre el recorte de la temporada porque los hoteleros han contratado menos refuerzos.