IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La Demarcación de Costas de Balears, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, derribó ayer cinco casetas varadero ilegales situadas justo frente al restaurante de Cap des Falcó. El jefe de Costas en Balears, Celestí Alomar, viajó a la isla para comprobar sobre el terreno los trabajos de demolición de las construcciones, algunas de ellas insertadas dentro de los rocas, lo que obligará a realizar la próxima semana nuevos trabajos para recuperar el perfil de la costa.
El derrumbe de las casetas tiene un coste de 9.000 euros, a lo que se debe añadir otra partida para sufragar los costes de rellenar el vacío que han dejado las construcciones en las rocas. «Si no lo hiciéramos, podrían quedar unos cortes sobre el terreno que podrían ser peligrosos», justificó Alomar.
A pie de obra, el jefe de la Demarcación de Obras en Balears explicó que la demolición de este conjunto de casetas «se ha precipitado un poco» porque una de las construcciones se había caído a causa de mal su estado, lo que creaba una situación de peligro para los usuarios de la costa. «El responsable del restaurante nos avisó y decidimos ejecutar el derrumbe de forma inmediata», dijo, al tiempo que explicó que estas casetas varadero nunca tuvieron una concesión administrativa.
Por otra parte, Alomar explicó que ahora se prevé el derribo de otro grupo de siete casetas varadero, en estado de abandono, situado en las inmediaciones de la desembocadura del río de Santa Eulària. «Se habló con el Ayuntamiento y está de acuerdo. Se recuperará este espacio para que sea una zona de baño público», indicó el jefe de Costas, que concretó que estos derribos se llevarán a cabo a partir de noviembre. El Ayuntamiento proyecta habilitar un paseo peatonal, con un mirador, que conecte esta zona de la desembocadura del río con la playa de Siesta.
Mapa de casetas protegidas
Alomar confía en que el Consell elaborará «rápidamente» la documentación con el mapa que recoja las casetas varadero que tengan «interés suficiente» desde un punto de vista etnográfico o patrimonial para ser conservadas. «Servirá de gran ayuda este mapa», señaló Alomar, que agregó que en función de este trabajo se podrían variar algunos de los expedientes de demolición. En todo caso, el jefe de Costas en Balears indicó que las construcciones que se han ido derribando «no tienen ningún valor patrimonial». «Sobre esta cuestión vamos sobre seguro», indicó.
También reconoció que, por mandato judicial, está prevista la demolición de alguna caseta «aislada» en Sant Miquel. «Nos toca actuar» dijo, en referencia a la orden judicial que pesa sobre esta construcción. En este sentido, Alomar indicó que todas aquellas casetas varadero que hayan sido modificadas o ampliadas con respecto a la concesión administrativa inicial, deben tener un expediente de demolición abierto.