IBIZA | CRISTINA MARÍ
La central térmica de GESA Endesa contará a partir de agosto, cuando se produzca la primera sincronización con la red eléctrica local, con una nueva turbina de gas, cuya puesta en marcha supondrá un incremento del 8,6 por ciento de la capacidad de generar energía de la central, hasta 316 megavatios. Con esta incorporación, que ha costado 17 millones de euros, la compañía pretende garantizar la cobertura de toda la demanda energética, que en estos meses de verano siempre alcanza sus puntas de demanda.
El aparato se incorpora al ´Grupo turbina de gas 6´ de la central térmica, un ´turbogrupo´ constituido por dos turbinas de gas y un alternador de 50 megavatios de potencia que utiliza gasoil como combustible. La instalación del grupo, que se incluye dentro de un plan de ampliación de la potencia de la central, no concluirá hasta el próximo año, «cuando se acoplen varios aparatos que aún faltan», explicó ayer José Luis Gracia, director de la central de Ibiza. Esta configuración proporcionará al ´Grupo turbina de gas 6´ un amplia variedad de utilidades y gran flexibilidad en las operaciones, ya que aportará a la central un buen nivel de reserva energética, informa la compañía.
Gracia, por su parte, explica que se trata de una tecnología muy moderna producto de la ingeniería aeronáutica, que aumenta el grado de seguridad y expectativas de la turbina. «Tiene un nivel de eficiencia muy alto y un consumo de combustible bajo, por lo que además se reduce el grado de contaminación a la atmósfera», señala Gracia.
Estas tecnologías no quedarán obsoletas cuando se incorpore a la isla la infraestructura del gas natural; de hecho, «están siendo acopladas a la red local pensando en las necesidades de la central en cuanto se disponga del nuevo gas», dice Gracia.
Con esta ya son dos las turbinas de este tipo que se acoplan a la central de Ibiza. La tecnología también está instalada en una central de Maó y en Canarias. Según explicó el director de la central térmica de la isla, ésta contaba hasta ahora con doce grupos de generación diésel y cinco turbinas que generaban conjuntamente hasta 291 megavatios.
Durante el mes que viene se realizarán una serie de pruebas para asegurar el buen funcionamiento y el correcto acoplamiento de la tecnología.