SANT MIQUEL | CRISTINA MARÍ
El escultor Gustavo Eznarriaga vuelve a las galerías de arte después de cuatro años sin exponer para presentar sus obras más personales. La muestra se abrirá al público a partir de mañana a las 20,30 horas en el restaurante Can Pau, en la carretera de Sant Miquel, y se podrá visitar hasta el 25 de agosto.
Eznarriaga exhibe una colección de tallas en maderas policromadas, tanto maderas industriales de gran tamaño como raíces de enebro, abedul, algarrobo o almendro entre otras especies, indica el escultor madrileño, que antes de esta ha realizado otras exposiciones en el Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza, y en ciudades como Barcelona o Colonia.
Tras esta temporada, en la que el autor se ha mantenido alejado de las galerías por motivos personales, Eznarriaga asegura que vuelve «ilusionado» y con una obra «mucho más personal». Hasta ahora, según explica, casi siempre había hecho esculturas por encargo pero desde hace un par de años el artista se ha dedicado a sí mismo y al arte de embellecer la madera, por lo que esta será una exposición hecha desde el corazón de Eznarriaga.
En la muestra se podrá admirar de nuevo su inconfundible estilo. No faltarán las miradas penetrantes de influencia egipcia, ni la mitología, como tampoco faltarán los cuerpos en tensión ni las formas cargadas de sensualidad. Además, el artista se ha encargado de tallar varias peanas en madera de almendro para diferentes piezas.