IBIZA | L. F. A.
Los servicios sociales del Ayuntamiento de Ibiza atendieron en 2008 a 1.629 familias, lo que supone un incremento del 23,69 por ciento con respecto a 2007, cuando fueron 1.317 las unidades atendidas.
Los datos de la memoria de Bienestar Social 2008 revelan, además, que los inmigrantes son los que peor están sobrellevando la crisis ya que acaparan el mayor porcentaje de casos abordados por este departamento. «Hasta 2007 el sector de población que más intervenciones necesitaba era el de las familias, mientras que ahora son los inmigrantes», explicó ayer el concejal de Bienestar Social de Vila, Enrique Sánchez, que considera que este dato demuestra que la crisis «se ceba con los más desfavorecidos».
El concejal explica que cuando una familia tiene problemas «lo primero que hace es echar mano de su red social de apoyo, que está conformada por amigos y familiares». Sin embargo, las personas inmigradas «no cuentan con esta red social de apoyo y por lo tanto les afecta con mayor violencia la crisis y por eso tienen que buscar ayuda en las instituciones». Sánchez no quiere ser alarmista pero reconoce que «es posible» que en octubre o noviembre de este año aumenten los casos de familias necesitadas, porque la crisis llevará más meses de recorrido y las consecuencias serán peores. El concejal asegura que una de las claves será cómo se desarrolle la temporada. Hasta junio de este año se han invertido en políticas sociales de ayuda directa 90.000 euros de los 300.000 presupuestados.
La mayor parte de las familias reciben servicios de información y orientación así como recursos complementarios para la cobertura de necesidades de subsistencia o ayuda a domicilio. En este sentido, el porcentaje mayor de gasto de Bienestar Social se destina a alimentación, que se lleva el 48,2 por ciento del total del presupuesto (57.702 euros), seguido por ayudas para garantizar el alojamiento (alquileres, ayudas de hipoteca), subvenciones para los recibos de agua y luz y ayudas para el pago de la guardería.
Guarderías
En este último aspecto, Sánchez explicó que el Consistorio cuenta con un convenio con la asociación de guarderías de la Pimeef. «El año pasado nos quedamos cortos y llegamos a gastar 79.000 euros en este servicio, cuando teníamos presupuestados 60.000 euros», añadió Sánchez. «Una vez más el impacto de la crisis está detrás del incremento de ayudas en este sentido porque en varios casos se debe a que los padres se han quedado sin trabajo en la construcción y las madres se ven obligadas a buscar un empleo para sacar adelante a la familia, con lo que aumenta la demanda del servicio de guardería».
En la evolución de la demanda de ayudas a lo largo de 2008 se observa que los meses de febrero, marzo, abril y mayo son los de mayor dificultad para las familias. «El paro en la construcción provoca que las familias no puedan obtener ingresos en los meses de invierno con lo que la demanda de servicios sociales aumenta», explica el concejal, que matiza que, aunque ocurre todos los años, la situación se ha agravado a causa de la crisis.
El presupuesto de 2008 se fijó a principios de año en 135.000 euros. En el mes de julio y ante el incremento de demanda, el Consistorio decidió incrementarlo hasta los 174.000 euros. «Finalmente el gasto total fue de 139.000 euros, con lo que no se cumplieron las previsiones más pesimistas», matizó Sánchez. A este presupuesto hay que añadir los gastos de guardería, que alcanzaron los 79.000 euros cuando la previsión inicial era de 60.000 euros. El gasto total de las diferentes ayudas asistenciales fue de 191.285 euros.
La concejalía ofreció también servicios de orientación y formación laboral a personas en riesgo de exclusión social que han tenido altos porcentajes de éxito. «El personal de estos servicios está dando una atención muy adecuada a estos ciudadanos», subrayó Sánchez, que también destacó los buenos resultados de las escuelas taller Can Tomeu y Aubarca y las 18 acciones formativas en profesiones de futuro que se han llevado a cabo.