PALMA | F. GUIJARRO
La morosidad en los créditos hipotecarios se va a duplicar a lo largo del presente año en Balears, según coinciden en señalar todas las entidades financieras. Si durante el pasado ejercicio el problema se centró en las dificultades de muchas empresas promotoras a la hora de hacer frente a sus compromisos, bancos y cajas auguran en que ahora se va a entrar en una segunda fase en la que el desempleo y la caída del consumo va a situar a las familias y a las pequeñas y medianas empresas en el ojo del huracán.
Cada entidad aporta diferentes datos sobre su situación interna, pero todas reflejan ese incremento. Así, Sa Nostra indica que los niveles de morosidad que soporta en el conjunto de sus hipotecas han pasado del 1,5% con que se cerró 2008 hasta situarse a mediados de este año en torno al 2,5%, en una evolución que se mantendrá al alza. La Banca March señala que en su caso la morosidad en hipotecas a particulares –sin incluir a los promotores– ha ido del 0,89% al cierre del año pasado al 1,26% en mayo de 2009, también con estimaciones de evolución al alza.
La Caixa afirma que si en diciembre los impagados en el conjunto de sus créditos se situaban en el 1,88%, ahora se ha bajado al 1,65%, pero con una previsión de incremento durante los próximos meses, al tiempo que reconoce que si los niveles del conjunto del sector se situaron al cierre del pasado año próximos al 3%, al cierre de este ejercicio pueden haber superado el 5%.
Los sectores afectados
El panorama que se dibuja desde estas entidades es coincidente respecto a que en un año los niveles de morosidad se van a duplicar y a la hora de identificar a los afectados. En una primera fase, la caída de las ventas inmobiliarias y los problemas de falta de financiación tuvieron un inicial y durísimo impacto sobre las empresas promotoras. Ahora se ha entrado en una nueva etapa generada por el fuerte crecimiento del desempleo que va a conllevar la imposibilidad de muchas familias de hacer frente a los pagos pendientes, y ello a pesar de que todas las entidades afirman que están dando las máximas facilidades para evitar que el cliente entre en mora, ya sea renegociando los plazos de los créditos o proponiendo fórmulas como hacerse cargo del inmueble pero dejando que se siga viviendo en él en régimen de alquiler con opción a compra.