Los campings tampoco escapan este año a la crisis. A pesar de que son más económicos que, por ejemplo, un hotel, este factor no ha sido suficiente para atraer a más turistas. Todos los campamentos de Ibiza han notado una reducción en la llegada de clientes que oscila entre un 5 y un 30 por ciento en lo que va de temporada, según las estimaciones realizadas por los dueños de las distintas instalaciones.
El servicio de acampada no ha sido muy explotado en la isla hasta el momento. De hecho, sólo hay dos municipios en los que se hayan emprendido iniciativas de estas características: Santa Eulària (en el que hay tres zonas de acampada) y Sant Josep (con sólo una).
María Ribas, directora del camping de Cala Bassa, uno de los más grandes de la isla, asegura que «no se ha notado mucho la crisis pero se podría decir que hay un diez por ciento menos de clientela que el año pasado». Ribas señala que ésta es una cifra menor a la que han sufrido varios apartamentos y hoteles situados en el entorno del campamento.
Quienes son asiduos a la isla y normalmente eligen la tienda de campaña, no han faltado a sus vacaciones. Françoise Hayes, propietaria de la zona de acampada de Es Canar, apunta que «hay un núcleo de clientes que vienen cada año y esta temporada han vuelto a venir». Comenta que aunque la reducción de la clientela apenas sobrepasa el diez por ciento, «es un año un poco malo porque e incluso ha sido necesario pedir créditos al banco para viajar».
El director del camping Ibiza La Playa, en Santa Eulària, explica que aunque no se podrá saber cuánto se ha perdido hasta que termine el verano, hasta ahora ha visto reducida su clientela un 30 por ciento, la máxima bajada localizada en el sector.
Mucho menor ha sido esta cifra en los campings de Cala Nova, con una reducción del cinco por ciento.
Las reservas auguran buenos datos para el mes de agosto, en especial durante la primera quincena del mes. Sin embargo, las expectativas de los dos meses siguientes, en los que se mantienen abiertos (en octubre cierran todos) no permiten asegurar que se vayan a poder recuperar de las pérdidas que se contabilicen a final de verano.
Especialmente en las zonas de acampada hay clientes que eligen su alojamiento a través de Internet, por lo que hay clientes de diferentes nacionalidades y perfiles. Destacan los clientes británicos, franceses y españoles.