PALMA | AITOR F. VALLESPIR
Con la crisis económica y el fin de la burbuja inmobiliaria, lejos queda la época dorada de la construcción en que de los solares florecían edificios por doquier. De cada vez se ven menos grúas y menos andamios. Empleadores y empleados se quedan sin trabajo para construir nuevas viviendas. Todos ellos están profundamente sumidos en la crisis. Pero, ¿y las inmobiliarias? «Lógicamente, hay más dificultades por culpa de la crisis», reconoce Heather Langford, de Hoz-Langford. La venta de viviendas también se ha resentido por la coyuntura económica, aunque el mercado no está estancado por completo.
Cada inmobiliaria ofrece sus propias cifras al respecto. Según Terence Panton, de Engel & Völkers, «la compraventa de propiedades ha bajado, dependiendo de la zona, entre un 20% y un 40% en Mallorca». En cambio, para Ramón Palou de Comasema, de la inmobiliaria San Nicolás, el dato es muy superior: «Hay casi un 70% menos de ventas en pisos de segunda mano».
El sector de viviendas en que se ha reducido más la demanda es el de pisos de gama media. La venta de viviendas de lujo es, sin duda, la que ha perdido menos fuelle. «Los súper ricos que han perdido dinero ahora son sólo ricos y siguen comprando. En cambio, una persona de clase media o no tiene dinero o los bancos no se lo prestan», explica Panton.
Problemas de financiación
Uno de los principales problemas de los que se quejan todas las inmobiliarias son las trabas con que se encuentra una persona para obtener financiación. «Hace un año y medio se financiaba rápidamente el 100% del piso y ahora a duras penas se concede una hipoteca. Y a los que se la dan tardan tres meses», asegura Palou de Comasema. «Los bancos tienen que abrir un poco el grifo, aunque no como antes», pide Chechu Osinalde, de Gesmorent.
El mercado de alquiler tiene sus propias reglas, pero la salida más viable es bajar las cuotas. Castañer, cuyo negocio se centra en los locales comerciales, comenta que proponen a sus clientes «renegociar las rentas y firmar contratos más flexibles para poder cerrar las operaciones».