IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
Un incendio forestal, cuyo origen se atribuye, inicialmente, a una imprudencia y que calcinó ayer unas tres hectáreas de pinar en la zona norte de Santa Eulària, obligó a movilizar a medio centenar de personas, tres helicópteros y tres aviones para trabajar en las tareas de extinción.
Según fuentes del Servei d´Emergències SEIB 112, sobre las 10,30 horas se recibieron varias llamadas de personas que alertaban de la presencia de fuego en las proximidades del camino de sa Rota del municipio. Se trata de una zona situada cerca de un polideportivo, de la depuradora y de un embalse de agua para riego, concretó la Policía Local. Al parecer, se trata de una zona de difícil acceso con bastante material combustible, lo que hacía más complicado el trabajo e incrementaba el grado de preocupación.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de bomberos, del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat), de la Unidad Operativa de Emergencias y de Protección Civil, así como personal de Medio Ambiente del Govern y agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local, que realizaron tareas de extinción y vigilancia desde tierra.
Para trabajar desde el aire, se activaron un helicóptero de la dirección general de Emergencias y otros dos del Ibanat, dos aviones de carga en tierra y un Canadair, además de un vehículo de coordinación aérea.
Los efectivos humanos y materiales trabajaron durante horas para poder controlar el fuego. Los helicópteros aprovecharon el embalse de riego cercano para poder coger agua y depositarla sobre las llamas, mientras que los aviones se desplazaban hasta la bahía de Portmany para realizar sus cargas.
Restrigindo el paso a la zona
Según fuentes policiales, no fue necesario desalojar a nadie de las viviendas dispersas que había por la zona. Sin embargo, testigos presenciales aseguraron que al menos los ocupantes de una casa se decidieron a marcharse ante lo que sucedía, así como que la Guardia Civil alertó a los ocupantes de otro chalé, que se negaron a abandonarlo.
Por su parte, la Policía Local se encargó de controlar el tráfico en la carretera de acceso a la zona. La vía de subida hasta esta zona permaneció cortada y sólo se permitió el acceso de los vecinos que estaban fuera del área de peligro y de los servicios de emergencias.
A última hora de la mañana se acercó hasta la zona la consellera de Interior del Govern, María Ángeles Leciñena, para supervisar las tareas de extinción, según el 112. Sobre las 16,20 horas se dio por perimetrado el incendio y a las 18,30 horas, ocho horas después de su inicio, se anunció oficialmente que se daba por controlado. Al cierre de esta edición, los efectivos desplegados continuaban trabajando en la zona para refrescar la superficie quemada –tenían previsto permanecer hasta hoy– y evitar que las llamas se reavivaran.