IBIZA | MARÍA HERNÁNDEZ
Las personas con movilidad reducida se siguen encontrando con muchas dificultades para acceder a los lugares públicos en Ibiza, donde muchas entradas y baños no se han adaptado a la normativa. Emiliano Beltrán necesita una silla de ruedas para desplazarse. Ayer por la mañana acudió a las instalaciones de Aqualia en San Josep para resolver unos problemas con el abastecimiento de agua en su casa y al llegar a la entrada no pudo acceder a la oficina porque la rampa que hay en la puerta es muy estrecha e inclinada, el aparcamiento está situado al lado y un vehículo se encontraba estacionado impidiendo el acceso; además, cuando alguien abría la puerta desde dentro obstaculizaba la entrada desde la rampa.
«Una persona ajena a la empresa tuvo que ayudarme para poder entrar», critica Emiliano, que se muestra indignado ante esta situación y denuncia que «los sitios públicos deberían estar adaptados para que puedan acceder los minusválidos, como exige la ley».
Emiliano asegura que en estas instalaciones de Aqualia tampoco hay baños especiales para las personas con movilidad reducida, lo mismo que ocurre en el mercado de Ibiza: «Acaban de hacer reforma y no han adaptado los baños para minúsválidos», declara Emiliano, que además denuncia que «la entrada a la Seguridad Social en ses Figueretes tampoco está habilitada para las personas con movilidad reducida». «Las instituciones de la isla deberían dar ejemplo y adaptar sus entradas y baños para que puedan acceder los minusválidos», sentencia.