IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
En comparación con otras zonas turísticas españolas, la ocupación media de los hoteles pitiusos en la primera quincena de julio ha sido «aceptable», según el sector, con un 74,11 por ciento de las camas cubiertas (lo que supone un descenso del 5,9 por ciento en relación a 2008). Sin embargo, el presidente de la Federación empresarial hotelera, Juanjo Riera, asegura que muchos hoteles han logrado mantener la ocupación a cambio de bajar precios y sacar ofertas al mercado «con lo que la rentabilidad al final del verano se va a resentir mucho», advierte. A Riera le preocupa «el efecto dominó que va a tener sobre Ibiza el hecho de que baje la ocupación y los ingresos hoteleros, porque ya estamos viendo que cae el consumo de productos agrícolas a causa del descenso de demanda», explica.
Por zonas, Formentera es con diferencia la que mejor lleva la temporada, con más de un 83 por ciento de las plazas ocupadas en las dos primeras semanas de julio. En el polo opuesto se sitúa Santa Eulària, que no alcanza el 70 por ciento de ocupación (67,56%) y pierde un 10,7 por ciento con respecto al año pasado. «La causa está en que su principal cliente: la familia británica, es el que más sufre la crisis». La zona de las calas de Sant Josep experimenta un incremento de un 7,3% «porque los turoperadores se están preocupando de llenar sus hoteles», mientras que el norte de la isla padece también el descenso del turismo familiar. Vila capea el temporal «por la cercanía al centro, al aeropuerto y a algunas discotecas», dice Riera.