FORMENTERA | PABLO RIVAS
Agentes de la Guardia Civil inmovilizaron el pasado domingo en la localidad valenciana de Cullera dos vehículos robados en el puerto de Ibiza la noche anterior que transportaban el botín en tabaco logrado en el robo ocurrido en la madrugada del domingo en Sant Jordi y valorado en cerca de un millón de euros. La operación se ha saldado, hasta el momento, con un detenido, según informaron fuentes policiales. Sin embargo, la investigación sigue abierta.
Los ladrones, tras hacerse en el puerto de Ibiza con un camión –propiedad de la empresa formenterense Transportes Foreva– y una furgoneta de una empresa de alquiler, se dirigieron la madrugada del domingo a un almacén de Logista en Sant Jordi para perpetrar el robo. Los delincuentes embarcaron el botín al día siguiente rumbo a Dénia en un barco de línea.
La localización de los vehículos fue posible por un accidente con un turismo en el puerto de Dénia en el que se vio implicado uno de ellos. El conductor del turismo, cuyo coche apenas sufrió daños, tomó la matrícula y el teléfono de Transportes Foreva impresos en la carrocería del camión. Acto seguido, mientras circulaba tras los vehículos robados, llamó al teléfono de la compañía en Formentera para explicar lo sucedido para sorpresa de Xicu Ferrer, propietario del negocio. «Me llamó una persona diciendo que uno de mis camiones le había hecho un rasguño y que había visto algo raro: le había parecido que el conductor estaba muy nervioso».
Tras explicar Ferrer al conductor damnificado que él no tenía ningún vehículo en Dénia y que el camión había sido robado, el conductor siguió desde esta localidad hasta la autopista A-7 al camión para informar a la Guardia Civil de la dirección que seguía. Media hora más tarde, la Guardia Civil detenía a los vehículos haciéndose «con la mayor parte de la mercancía sutraída», indicaron fuentes de la investigación.
Uno de los empleados de Ferrer se dirigió hasta Cullera el pasado lunes para recoger el camión, de 7.500 kilogramos de peso máximo autorizado.