SANTA EUÀRIA | CRISTINA MARÍ
El camino viejo de Can Fornet, en dirección a Cala Llonga, se ha convertido en un vertedero de todo tipo de basuras, despojos orgánicos, vertidos de obras cercanas en el que proliferan ratas y otros animales, según denuncian José Ramón, vecino de la zona, y Miquel Martín, ex jefe de investigación de siniestros del Cuerpo de Bomberos de la Generalitat de Catalunya, jubilado y residente en Ibiza desde hace dos meses, quien asegura que por las condiciones de la zona «este punto podría hacer arder a media isla».
Este vertedero se encuentra a pocos metros de una zona de contenedores por la que el camión de recogida suele pasar a menudo, lo que aumenta la indignación de Martín y Ramón ya que, según ellos, el Ayuntamiento de Santa Eulària tiene constancia de la situación: «El abandono es total y no existe ningún cartel que prohíba tirar esos vertidos, pero es obvio que periódicamente el Ayuntamiento retira todos los desechos, no pueden alegar ignorancia ».
Martín, que cuenta con una notable experiencia a sus espaldas en la investigación de causas de incendios, explica que «el peligro de incendio en la zona es enorme porque hay un grado mínimo de humedad y una temperatura muy alta». Estas condiciones, unidas al vertido de grandes cantidades de maderas, rastrojos, cristales de gran tamaño y plásticos, entre otras sustancias, aumentan las probabilidades de que se produzca un fuego en cualquier momento, «no sólo por el peligro de los vertidos o por que puedan arder si se acerca el tubo de escape de un coche, sino porque si hay una persona con malas intenciones tiene todas las herramientas para provocar un incendio».
El técnico especializado insiste en que el Ayuntamiento debe poner solución al problema, ya que «un incendio en un punto como ese podría hacer arder a media isla». El camino viejo de Can Fornet se encuentra en una zona rústica, de campo y áreas más boscosas.
Ramón añade que ya no se trata sólo del riesgo de que se produczca un fuego, sino de cuestiones de «higiene», ya que cada vez hay más ratas y otros animales, como gatos, que pueden representar un peligro para los conductores.