IBIZA | REDACCIÓN
Medio centenar de profesionales de la enfermería se concentraron ayer durante 15 minutos ante el hospital Can Misses para reprochar a las administraciones públicas sanitarias el trato que dispensan a esta profesión, que, a juicio del sindicato convocante, Satse, ha quedado en evidencia con la muerte en el hospital Gregorio Marañón de Madrid del niño Rayan.
Durante la concentración se leyó un manifiesto en el que se trasladó las condolencias de la profesión a la familia del niño muerto el pasado 13 de julio como consecuencia de lo que el director del hospital madrileño calificó como una negligencia profesional.
Plantillas deficitarias
Los enfermeros de la isla, a través del manifiesto que leyó la delegada del Sindicato de Enfermería en Ibiza, Carmen Ortiz, denunciaron públicamente su situación laboral «precaria» y que se les obliga «a funcionar con unas plantillas deficitarias, sin que se sustituyan gran parte de las bajas ni los permisos, con gran sobrecarga de trabajo» y obligándoles, incluso en un mismo turno, a realizar su labor «en distintos servicios o unidades».
Estos profesionales exigen a la Administración sanitaria acabar con la rotación «forzosa» «e indiscriminada de profesionales entre diferentes unidades» y la adecuación de las plantillas de Enfermería a los ratios europeos y a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se indica en el manifiesto.
Otro de los asuntos que reclaman es que se implanten protocolos de acogida y tutelaje de los nuevos profesionales que se incorporan a un centro o unidad, así como «frenar el abuso de la polivalencia de la enfermería» e introducir protocolos de trabajo y de seguridad y un plan de mejora de las condiciones laborales.